Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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Una instalación diferente en Berlín

 


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Los artistas Tim Noble y Sue Webster presentan una instalación en Berlín creada a partir de las sombras, publicó 20 minutos

Cabezas visibles de una generación de artistas que crecieron con la estela de la provocación mediática de Damien Hirst, el dúo creativo formado por Tim Noble (1966) y Sue Webster (1967) explica sus originales esculturas hechas de sombras con la cercanía y también el look propios de las estrellas del rock. Cansados de la cultura fast food que amontonan las obras de arte en multitudinarios museos, los británicos reinventan el modo de aproximarse a una obra en su ambiciosa instalación Turning the Seventh Corner. Con la ayuda del prestigioso arquitectoDavid Adjaye, plantean al visitante un inspirador viaje casi en penumbra que bien podría ser al interior de la tumba de un faraón egipcio, aunque en este caso se trata de la antigua imprenta de un periódico alemán en pleno centro de Berlín.

Turning the Seventh Corner son 24 metros cuadrados de instalación artística en los que el espectador va a vivir una experiencia hasta ahora inédita.
TIM NOBLE La intención era crear una pieza escultórica y también un espacio donde enterrarla, donde nadie pueda acceder a ella a primera vista. Hablamos con el arquitecto David Adjaye para que creara un túnel y así al visitante le llevara un tiempo llegar a la obra. Nos atrajo la idea de cambiar la experiencia de aproximarse a una pieza artística, situando al espectador en un proceso muy íntimo y puro, casi en plena oscuridad, en el que tuviera que agudizar sus recursos sensoriales.

Soléis emplear residuos y basura como material para vuestra obra, pero esta vez la escultura está recubierta de plata y de oro, como si de un tesoro escondido en la tumba de un faraón se tratara.
SUE WEBSTER Es cierto que las tumbas de los faraones fueron un punto de partida, de hecho visitamos el Valle de los Reyes [necrópolis cercana a Luxor] antes de ponernos a trabajar. Pero también fue inspiradora nuestra propia experiencia previa, ya que solemos crear esculturas a base de sombras y esta propuesta es solo una progresión en la línea de trabajo que inventamos hace ya varios años. La diferencia está en que la hemos situado en un contexto nuevo y atractivo.

En cierto modo, convertís el arte con una experiencia ritual, casi religiosa.
TN Quisimos devolver la intimidad a la experiencia. La construcción de David no es un laberinto, sino un túnel. Con él pretendíamos obligar de un modo amable a que la mente del que vaya a visitar nuestra obra se concentre en observarla como la pieza de arte que es y, de paso, aportar cierta paz al proceso, casi en plena penumbra.

¿Por qué escogisteis Berlín para presentarlo?
SW Tengo cierta fijación por la ciudad desde que soy una adolescente, desde que vi Christiane F. We children from Zoo Station [1981], entre otras cosas porque en la película aparecía David Bowie [autor, además, de su banda sonora]. Sé que la ciudad le inspiró a él y también a Nick Cave, y admiro cómo consiguieron relacionar Berlín con su propia creatividad.

El edificio que acoge la instalación, las oficinas abandonadas del periódico Der Tagesspiegel, ¿formó parte de la esencia del proyecto?
TN Fue el último de los espacios que vimos y sin duda el más grande y más inesperado, pero desde el principio notamos cierta magia en el ambiente del local. Es como una versión sucia de la Tate Modern Gallery. Aunque también en Londres haya muchos lugares donde exponer, no somos capaces de imaginarnos un espacio así allí.
SW Desde el principio nos impactó. Recorrer sus pasillos, tan silenciosos, nos resultó como una de esas experiencias religiosas de las que antes hablábamos, como si fuera casi una iglesia.

Muchos críticos especializados relacionan vuestra propuesta artística con la esencia del rock’n’roll.
SW Tuvimos que tomar una decisión al principio de nuestra carrera sobre si queríamos seguir el mismo camino que Andy Warhol y aceptar encargos de celebridades y famosos. Hemos recibido muchas ofertas de ese estilo desde siempre, hacer retratos de Elton John o David Beckham y ese tipo de cosas, pero lo rechazamos en su momento. En ese aspecto de la cultura pop nos influyeron más Gilbert & George, con quienes trabajamos cuando éramos jóvenes para ganar algo de dinero, pero luego nuestro camino fue por otro lado.

La oscuridad es un elemento más en vuestro trabajo. ¿Seguirá siendo así?
SW Podemos decir que somos todo lo contrario a artistas como Van Gogh, recorriendo Francia en busca de la luz. Nuestro estudio es bastante tenebroso, pero en los últimos años hemos descubierto que nuestras esculturas también tienen algo que decir a plena luz, al poder mostrar su esqueleto. Al principio empleábamos solo basura para construirlas, pero luego incluimos animales disecados. Si te detienes a observar esta nueva escultura, y no solo la sombra, puedes encontrar ranas, crías de rata, entre otros animales. Pensando también en la luz, hemos trabajado por vez primera con metales preciosos.
TN Pasamos un tiempo con David Adjaye en Japón y allí había una instalación artística que presentaba un muro blanco tras el que se escondía un ramo de flores. Era todo un impacto de color para la mente y hemos querido jugar con esa idea, con la luz, pero a nuestro modo.

Turning the Seventh Corner
se inauguró el pasado mes de abril en la galería Blain|Southern (Postdammer Strasse, 77-87) de Berlín.