Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
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El laberinto de Yoko Ono en Yokohama

En a Trienal de Arte de Yokohama en Japón se descubre una exposición  con obras de arte experimentales y otras realizadas para sitios específicos como el puerto metropolitano de Yokohama.


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Revista Ñ revista reseña que desde tiempos antiguos los laberintos atraen. Se decía que el rey de Inglaterra, ya en el siglo XII, refugió a su amante en un laberinto gigante. Por no hablar de los laberintos internos que albergaban las pirámides egipcias y de la literatura que se ha nutrido de ellos en famosos pasajes, como hizo Lewis Carrol con Alicia en el país de las maravillas. Yoko Ono, atraída por esta fascinación compartida por buena parte de la humanidad, también diseñó el suyo, de paredes transparentes, característica única que lo diferencia de todos los laberientos que conocíamos hasta ahora, al llegar este laberinto el visitante encuentra con un teléfono que suena ocasionalmente. Y si se descuelga el auricular, se puede oír hablar a Yoko Ono.

Con esta obra que se puede visitar hasta el 6 de noviembre, Yoko Ono intentó crear una metáfora de la sociedad real. Según esta idea, las personas somos visibles para todos, pero con frecuencis no podemos seguir adelante o acercarnos a nuestros semejantes porque nos bloquean paredes transparentes. Estos obstáculos también hacen más difícil que las personas puedan saber cuál es su camino, hacia dónde deben ir, como si la vida fuese un laberinto.

Según el diario japonés Mainichi Shimbun, la sociedad post-Guerra Fría busca, en vano, un mundo sin armas nucleares. Por otro lado, muchas fuerzas políticas niponas comparten en gran medida los objetivos de la restauración de las áreas afectadas por el maremoto del 11 de marzo, pero a pesar de sus esfuerzos, los objetivos no se cumplen fácilmente. El Mainichi Shimbun establece, por tanto, un paralelismo entre el laberinto transparente de Yoko Ono –famosa activista por la paz– y las dificultades reales en la resolución de conflictos.

En su cuarta edición, la exposición de Yokohama de 2011 lleva la consigna “¿Cuánto podemos saber del mundo?” y tiene como objetivo es centrarse en cuestiones que no se pueden aclarar con la ciencia o la razón, y redescubrir los valores olvidados. Hace especial énfasis en reconsiderar las relaciones entre las personas y la naturaleza, y es para los japoneses una oportunidad de reflexionar sobre cómo sigue la vida tras el gran terremoto del 11 de marzo.

La Trienal de Yokohama de este año se lleva a cabo en espacios al aire libre y en dos sedes principales: el Museo de Arte de Yokohama y el BankART Studio NYK. Expone obras de unos 60 artistas contemporáneos junto a piezas de la colección del museo. Se celebra entre el 6 de agosto y el 6 de noviembre. Entre simposios, talleres y otros eventos, la Trienal comenzó en 2001, marcando el inicio del nuevo milenio. En su Comité Organizador se encuentran la Japan Foundation, la ciudad de Yokohama, la Japan Public Broadcasting Corporation (NHK) y el diario Asahi Shimbun.