Ecuador. sábado 16 de diciembre de 2017
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Inicia ‘Detonarte’ festival de arte urbano en Quito

Desde hoy hasta el sábado 22 de octubre más de cien grafiteros y artistas urbanos participan en la tercera edición del festival Detonarte en Quito, que nació con una idea del Colectivo de Intervención Urbana Dementzia hace seis años.


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Esténcil, grafiti, street art, pintura… son algunas de las técnicas que se plasmarán en dos paredes de la ciudad, una en el norte (donde pintarán mañana) y otra en el sur (donde pintarán el jueves); ambas con los debidos permisos municipales para ser intervenidas según informó diario El Comercio.

Según Luis Auz, uno de los organizadores de Detonarte, los dos lugares ofrecen espacio hasta para 150 artistas; hasta el fin de semana pasado había 110 inscritos; y hoy en la inauguración, en el Centro de Arte Contemporáneo (antiguo Hospital Militar), a las 18:00, continuarán las inscripciones. Entre los participantes estarán 18 artistas internacionales y 14 nacionales, estos últimos escogidos vía concurso, en diferentes provincias del país.

Como en todo festival, el día de cierre se anunciará cuál de los artistas ecuatorianos gana el primer premio, y gracias a esa distinción viajará a Buenos Aires, para participar desde el 11 de noviembre en el Meeting of Style (MOS), que es uno de los eventos de arte urbano más importantes del mundo.

Conocedor del tema, Auz asegura que el arte urbano del país, contrario a una tendencia que se marca en otros ámbitos, no está a la cola de lo que se hace en el resto del mundo. Eso es lo que el público juzgará a partir de hoy.

Además, los convocados a esta cita accederán a documentales (la inauguración abre con la historia del grafiti en Ecuador), talleres, conciertos y conversatorios. Todos estos actos paralelos a ‘la pintada’ se realizarán en diversos locales de Quito (información en: www.detonarte.ec).

 

Madriguera Tóxica: un lugar para pintar y para pensar

El colectivo Los Fenómenos gestiona esta casa para habilitar talleres y mostrar su obra Con esta, ya son cuatro las
madrigueras tóxicas que se han inaugurado en Quito. Pero Los Fenómenos (un colectivo de arte urbano) esperan que sea la última o que por lo menos les dejen quedarse ahí por un rato largo, y no los saquen corriendo con acusaciones tan absurdas como las prácticas satánicas, con las cuales ya los despidieron de su segunda casa en La Mariscal.

¿Para qué quieren quedarse? Para pintar, obviamente, pero sobre todo para generar nuevos proyectos artísticos, en todos los soportes imaginables, pero desde una base estable, que funcione a la vez como taller experimental y como galería.

Esta cuarta Madriguera Tóxica (ubicada en una de las esquinas de la Manuel Larrea y José Riofrío), se inauguró la semana pasada y será una de las paradas obligatorias de quienes participen del Detonarte, pues ahí será uno de los ‘after party’. Sin embargo, Infame y MS -dos miembros del colectivo formado por 12 artistas- se apresuran a aclarar que la Madriguera no tiene nada que ver con el Festival, aunque formará parte por estos días.

Los Fenómenos tienen una idea más ambiciosa: establecerse como una suerte de laboratorio -autofinanciado- del arte que se ve en la calle. ¿No es contradictorio mostrar arte de la calle, es decir urbano, en un espacio cerrado? Sí y no, pero eso no les importa, porque ellos seguirán trabajando afuera y usarán el segundo piso de la Asociación de Negros del Ecuador (Asone), que es donde funciona la Madriguera, a manera de bocetero y de útero donde gestar y tratar de hacer realidad todo lo que se les cruce por la cabeza.

Como cultores de un arte que saben que es efímero, están completamente abiertos a que los visitantes que lleguen a la Madriguera, de visita o para tomar los talleres que ahí se imparten, pinten sobre lo que ellos han pintado; es la mecánica bajo la cual trabajan: “Pintar y dejar ir, somos desprendidos”, dice Infame. MS completa la idea: “Terminamos, tomamos una foto y si ya está registrado nos olvidamos, eso está ahí para que la gente haga lo que quiera”.