Ecuador. martes 12 de diciembre de 2017
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La expresividad y la fuerza de Tintoretto viajan a Roma

Roma,  (EFE).- Casi medio centenar de obras del artista veneciano Jacopo Robusti, conocido como Tintoretto (1518-1594), inundan las salas de las Escuderías del Quirinal de Roma con la fuerza y la expresividad que emana de los grandes formatos realistas de uno de los más grandes pintores del Renacimiento.


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La exposición “Tintoretto”, que puede visitarse hasta el 10 de junio, muestra los cuadros más representativos de la trayectoria del pintor, que se aleja del mito de Tiziano para imponer un realismo que marca a los pintores de las generaciones posteriores, según los organizadores de la muestra.

Con la grandilocuencia expresiva que caracteriza a los pintores de la Escuela de Venecia, Tintoretto refleja en los cuadros un universo de mitos paganos y cristianos que sumerge al espectador en el Renacimiento italiano.

Desde el espectacular “Milagro de los esclavos”, pintado en 1548 para la Gran Escuela de San Marcos, hasta el que los expertos en arte consideran su último lienzo, la “Deposición en el Sepulcro”, de 1594, los espectadores pueden admirar un amplio elenco de obras del artista provenientes de museos de toda Europa.

Entre los cuadros más conocidos están la “Traslación del cuerpo de San Marcos”, lienzo que impulsó la proyección artística de Tintoretto en su época y que se conserva en la Galería de la Academia de Venecia; “Jesús entre los doctores”, de 1542, o los cuadros conservados en la Galería de la Academia de Venecia “La Virgen de los tesoreros” y la “Creación de los animales”.

Mención aparte merecen las dos versiones de la “Última cena”, la que el artista veneciano realizó para la iglesia veneciana de San Trovaso y la que cinco años más tarde pintó para la iglesia de San Polo, que ha sido restaurada con motivo de la exposición.

Además de los grandes lienzos típicos del pintor veneciano, la muestra reúne obras en otros formatos, como los 14 cuadros octogonales entre los que destacan las alegorías mitológicas “Apolo y Dafne” y “Deucalión y Pirra”.

Dos autorretratos de Tintoretto señalan el principio y fin de su trayectoria artística y vital: uno juvenil, del museo Victoria & Albert de Londres, y otro de senectud, procedente del Louvre, donde el pintor muestra un semblante grave y magnético.

Paralelamente a la retrospectiva, las Escuderías del Quirinal propone durante los próximos dos meses varias charlas donde expertos y críticos expondrán su visión sobre el pintor renacentista y analizarán el impacto de sus obras dentro del legado de la fructífera Escuela de Venecia. EFE

sd/cps/is