Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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“Un habitante pasajero” en espacio cultural NoMíNIMO

Samborondón.- Espacio cultural NoMíNIMO exhibe la muestra “Un habitante pasajero” de Andrea Vivi Ramírez, (que constituye su proyecto de tesis en el  ITAE, Instituto Tecnológico de Artes del Ecuador),  desde el 5 de marzo, en Plaza Lagos Town Center, Km 6,5 vía Samborondón.

Samborondón.- Espacio cultural NoMíNIMO exhibe la muestra “Un habitante pasajero” de Andrea Vivi Ramírez, (que constituye su proyecto de tesis en el  ITAE, Instituto Tecnológico de Artes del Ecuador),  desde el 5 de marzo, en Plaza Lagos Town Center, Km 6,5 vía Samborondón.


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 José Hidalgo – Anastasio, amigo de la artista y acompañante en el proceso curatorial manifiesta que: “Un habitante pasajero es la primera exposición individual de Andrea Vivi Ramírez Cabrera, donde nos presenta sus más recientes búsquedas pictóricas, objetuales e instalativas en torno a reflexiones sobre lo íntimo; la cotidianidad; la construcción de paradigmas de género desde el arte; y también de una lúcida observación: Tras el ejercicio de hacerse de un lugar o de habitar un espacio existe un simultáneo sentido de tránsito”.

 “Ramírez  ha decidido usar eso que ocurre en lo más íntimo del lugar que habita y que es tan rutinario como excepcionalmente particular en todo hogar: El `hacer´ la casa. Hace suyos los fenómenos e imágenes que devienen al hacer la casa, su casa, y los escruta con rigor;  reinterpreta su condición material, fugaz, invisible, accesoria, marginal; les rinde homenajes; encuentra belleza en ellos; les hace preguntas; los descompone en sus partes; incluso los agrede”.

 Habitante silla“Un habitante pasajero  hace del cubo blanco un espacio propio para acompañar los diferentes desplazamientos que la artista realiza día a día, en su casa, desde dentro.  Esta exposición nos acerca a entendernos como paseantesdel lugar que se habita, nos invita a identificar los extraños artificios que se nos enseña para hacer habitables los dormitorios, los baños, la sala, la cocina, el comedor, la lavandería…”

 “Y necesito pintar, y necesito  proponer experiencias desde lo sensible; porque eso es lo que hago… Porque tengo  vocación para contemplar, habitar, abandonar, transitar a las personas y el mundo, y también para que las personas y el mundo me contemplen, me habiten, me abandonen y me transiten… Tengo aptitudes para ponerme en el proyecto de experimentar que todo pasa”.

Con Ramírez  fregar el piso es un acto pictórico de luz, evaporación y proceso mutable de fondo-figura; lavar la ropa se convierte en una metamorfosis de volúmenes que se sumergen y emergen del plano; los adornos y el espacio  se convierten en objetos de estudio sobre lo que su casa y generaciones de sus habitantes pasajeros le han legado como deberes, gustos y aspiraciones”.

Vivi Ramirez cuchillos

 “Las obras de Un habitante pasajero en su conjunto nos plantean que aunque exista la necesidad de habitar un lugar, también se hace preciso salir de allí, e ir de visita, tocar otras puertas; entrar a otras casas, a otros cuerpos, a otras mentes, y  luego salir de ellos, puede que hasta para regresar, quizá nos llevemos algo, tal vez dejemos algo, quizá a propósito, tal vez olvidado; pero eso no es lo importante, todo se trata de poner en valor nuestra capacidad de tránsito, y aprender que en la vida de los otros todos somos un  habitante pasajero”.

Texto generado a  partir de conversaciones con la artista

mrjc/Fotos LaRepublica.ec