Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
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Ramiro Arias asegura que “toda escritura es terapéutica”

Quito, 20 nov (EFE).- “Toda escritura es terapéutica” y normalmente “sirve para decantar obsesiones”, aseguró hoy Ramiro Arias, un escritor ecuatoriano que a sus sesenta años presenta “El puñal marroquí”, una antología de cuentos que hablan de trenes, rieles, piratas, fisgones y amantes.


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“Creo que los escritores, muchos de ellos en el fondo, saben que se ahorran de ir al psiquiatra o al psicólogo al escribir. En mi caso también se ha dado eso”, explicó Arias en entrevista con Efe.

El también doctor en jurisprudencia aseguró que hay una “vecindad” entre la literatura y la abogacía, dado que esta última necesita “recursos literarios no en tanto en cuanto hablar de género, pero sí como lo que significa el uso de la literatura para el derecho”

Además, subrayó, la palabra es la materia prima de la literatura y de la abogacía.

Arias cree que la escritura “normalmente sirve para decantar obsesiones” y en concordancia con ello, la obra, que presenta hoy, hereda el título de uno de los doce cuentos que la componen e involucra a un tren, una de sus grandes manías.

Las obsesiones, aseguró Arias, también evolucionan; se superan unos miedos, aparecen otros, se descubren unas cosas, se ignoran muchas más y en ello la escritura es, nuevamente para el autor, una terapia.

Aunque fue con la poesía con la que dio los primeros pasos en el mundo de la literatura, se sintió “cobarde” para publicar sus primeras líneas en ese género y se decantó por el cuento. A los 18 años publicó “Ocultas bocas de fuego”, una serie de historias que comenzó a escribir a los 16 años.

“Si una obra que se ha escrito no le cambia al autor no es posible pedir que le cambie al lector”, asegura Arias, a quien los años le han regalado “tranquilidad” pero, gracias a la escritura y a la literatura, también nuevas inquietudes, dijo.

Para Arias, que tiene estudios del ciclo doctoral de letras de la Universidad Católica de Ecuador, leer impide el estancamiento porque hay un “proceso de retroalimentación” que “maravilla”.

Tres libros de cuentos y dos novelas han salido de la pluma de Arias, quien sostiene que “la buena literatura hace mejores a las personas” en un proceso “que concluye solo con la muerte”, afirma el escritor.

Cree que es de Perogrullo mencionarlo, pero por igual lo ratifica: “escribir es una forma de darle sentido a la vida”, pero no ve, al menos en Ecuador, a ninguna persona que pueda subsistir gracias a la literatura, por lo que deben ejercer también otras actividades.

“Siento que la única justificación de la existencia está dada a través de la literatura y de la escritura”, dijo Arias, quien asegura que nunca se siente satisfecho con lo que hace en torno a la escritura, que siempre le exige más.

En sus obras, Arias, que prepara ya una tercera novela, trabaja mayormente con personajes marginales “de los que siempre están viviendo en la línea entre la vida y la muerte, la vida y el suicidio”.

El tema de la religiosidad lo aborda también, pero desde el ángulo de la ética y moral, señaló.

También habla de amores, desamores, de burocracias, de miedos, temas recurrentes en “El puñal marroquí”, publicado por la editorial Eskeletra, que tiene como protagonista a un ecuatoriano que se encuentra en España. EFE