Ecuador. sábado 16 de diciembre de 2017
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La palabra oral y escrita toma las calles de Lisboa en honor al Silencio

Lisboa. Foto de Archivo, La República.

Lisboa, (EFE).- Las calles de Lisboa acogen este fin de semana el Festival Silencio, un evento que, con diversas actividades y actuaciones, celebra la palabra en todas sus formas: oral, escrita, cantada, ilustrada o pensada.


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“Más que una contradicción, el nombre es un juego de palabras, porque aquí el silencio puede ser entendido como un intento de alejar lo accesorio, el ruido, el bombardeo de información, y centrarnos en los contenidos palabra a palabra”, explica a Efe Gonçalo Riscado, de la dirección del festival.

Este fin de semana, el céntrico barrio de Cais do Sodré, a orillas del Tajo, se convierte en epicentro de las cerca de 200 actividades literarias, musicales y artísticas previstas en 50 localizaciones diferentes, explica la organización.

La extensión del proyecto está relacionada con el intento de implicar a la comunidad de vecinos, cuya participación ha sido imprescindible para la obra más emblemática del festival.

Se trata de una instalación con la que numerosos balcones y ventanas de Cais do Sodré lucen grandes carteles con una palabra escrita, formando a veces frases a lo largo del edificio, para lo que ha sido necesario la ayuda de los moradores del barrio.

En las ediciones pasadas del evento -que regresa en 2015 tras dos años de parón por falta de presupuesto- muchas actividades se desarrollaban en interiores, como el Cinema Sao Jorge o el Instituto Goethe, pero los organizadores cuentan que en esta ocasión han podido llevar a cabo su deseo de realizar el festival Silencio en la calle.

“Desde siempre hemos tenido una gran preocupación por caminar hacia una fiesta popular”, dice Riscado, que afirma que los productores se marcaron el objetivo de hacer una propuesta que consiguiera “huir de lo superficial y no ser un rollo” para atraer a los públicos más diversos.

Así, el proyecto mezcla declamaciones con actuaciones de rap, o instalaciones con competiciones de recital (“poetry slam”), una disciplina que este festival trajo por primera vez a Portugal en ediciones anteriores.

El programa también incluye actuaciones de canto, exposiciones, conferencias o un experimento de “autoedición” en el que el público puede elegir varios poemas cedidos por escritores portugueses para construir su libro personalizado.

“Este barrio necesita crear una identidad común”, dice Riscado respecto a Cais do Sodré, “porque hay personas de toda la vida, otros que llegaron hace poco, turistas, comercios tradicionales y otros nuevos, y hay poco que les una. Un objetivo del festival es construir algo que les conecte”, añade.

Una de las actividades con más éxito son las actuaciones en la plaza de Sao Paulo, que se inauguraron ya el jueves con un espectáculo basado en la poesía surrealista lusa por la Lisbon Poetry Orchestra y se cerrarán el domingo con la “saudade” de la fadista Gisela Joao, después de recibir a cantautores como Manuel Cruz o B Fachada.

La mayoría de las actividades son gratuitas, y además de Cultural Trend Lisbon, la productora que puso en marcha el proyecto, colaboran instituciones como el ayuntamiento lisboeta o las escuelas de Cais do Sodré.

También la Fundación José Saramago, que realiza una ruta de exposiciones y actividades por el centro de Lisboa en torno al concepto de “viaje literario”, o la Casa de Fernando Pessoa, cuya propuesta para el festival gira en torno a las nuevas formas de poesía digital.

“La oferta cultural de Lisboa es ya muy completa, no nos lanzaríamos a hacer algo así si no pensáramos que esta idea y estos objetivos tienen sentido y tienen mucho que ver con esta ciudad”, considera Riscado sobre un proyecto que une las literarias calles de la capital portuguesa con un nuevo universo de soportes para la palabra. EFE

(I)