Ecuador. miércoles 13 de diciembre de 2017
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“Caperucita, un espectáculo feroz”, en el MAAC

Montse Serra, Martha Ontaneda, Alejandro Fajardo, Carlos A. Ycaza y Verónica GarcésFoto: LaRepública.ec

Guayaquil.-  Una familia matriarcal disfuncional. Una muchacha sola y vulnerable. Un hombre obsesionado por su amada. Un thriller psicológico de terror sobre el ansia de amor y poder.


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MO Producciones Teatrales lleva a escena “Caperucita, Un espectáculo Feroz”, de Javier Daulte, galardonado guionista, dramaturgo y director de teatro argentino, autor de obras como “Criminal”, “Bésame Mucho”, “La felicidad”, “¿Cómo es posible que te quiera tanto?”, “Nunca estuviste tan adorable”, quien se ha caracterizado por incluir elementos fantásticos en sus obras, las que han sido descritas como comedias dramáticas. Ha trabajado en Buenos Aires, Barcelona y Madrid.

El elenco de la obra está compuesto por Marta Ontaneda, como Eloísa, la abuela;  Alejandro Fajardo, como Víctor; Montse Serra, como Cora, la madre;  y Verónica Garcés, como Silvia, la hija, la Caperucita. La dirección está a cargo de Carlos Ycaza.

En la cafetería de “Sweet & Coffee” del Centro de Convenciones, periodistas y público en general pudieron disfrutar de un conversatorio con el director y los actores de Caperucita.

Para Carlos Ycaza, la obra “respira el ambiente un poco asfixiante de esta familia, con un estilo que no he visto mucho en el teatro local, porque la Caperucita tiene mucho de thriller, de suspenso, hay la sensación de que algo terrible va a suceder, porque la  gente está involucrada con la historia del cuento infantil, y entonces, se preguntan: ¿en qué momento el lobo se come a alguien? A  pesar de que lo que está sucediendo es en la actualidad, podría ser aquí, en Guayaquil en el 2015″.

“Yo creo que fue para mi un reto hacer algo de suspenso, donde esto de lo que va a pasar, es lo que jala al espectador, y hay una dosis de realismo, porque yo siempre trato de que lo haga se corresponda con la sociedad donde estamos, pero no solamente respecto al tema político, sino que la realidad es también la interioridad de cada persona. La grandeza del teatro es que de repente puede hacer sentir a cada persona lo que siente un personaje,  un actor nos puede hacer  vivir una realidad interior que en el cine o en la televisión se nos escapa, como es algo masivo, mientras que en vivo uno puede sentir, tocar, yo creo que ese es el gran reto que me motivó a hacer “La Caperucita, un espectáculo feroz”.

Por su parte, Veronica Garcés, (periodista que se fue a Buenos Aires a estudiar teatro y regresó al escenario de Guayaquil,  adaptándose a él), encontró muy interesante la dramaturgia de la obra. “Hice la audición y leí una escena, y luego leí toda la obra, y me enamoré por completo”, dice, “talvez por esa dureza, porque en la vida hay períodos donde no hay ventanas. Y Silvia es un poco la hija del desamor, entendiendo el amor como el amor absoluto, el que se da sin esperar recibir. Ella no tuvo ese amor de su madre, ni de su abuela, creció un poco bajo las expectativas de estas dos mujeres, y en el momento de la obra, ella se encuentra muy vulnerable, porque la abuela que ella ama está en el hospital, muy grave, su madre no la apoya, porque no está presente, nunca lo ha estado, y de pronto aparece el lobo, encontrándola desamparada.”

La actriz y productora teatral Martha Ontaneda (“La Casa de Bernarda Alba”, “La Pareja Feliz”) hace notar que la obra tiene muchos significados ocultos, que Daulte, antes de ser dramaturgo es psicólogo, que se adentra en la psicología de cada uno de sus personajes, y quiere representar representar el bien y el mal.

Para Montse Serra, productora y actriz (“Riverside drive”, “Asesinando a Sara”), su personaje Cora no es más, que la consecuencia de Eloísa, y Eloísa la consecuencia de alguien más, porque hay una cadena de desamor, que vienen arrastrando como familia.

Alejandro Fajardo (“Prometeo deportado”, “Sin otoño, sin primavera”, “Mejor no hablar de ciertas cosas”) cree que su personaje, Víctor, es muy interesante, muy rico para trabajarlo como actor, “es alguien que se obsesiona con Caperucita, su objetivo es ella, y para llegar a ella tiene que encontrarse con su familia, que no son las personas más cuerdas que existen”.

La obra se estrena el 30 de julio en el Auditorio LSB del MAAC, las funciones serán los días 31 de julio, 1 de agosto, 6, 7 y 8 de agosto, a las 20h30.

Entradas a la venta en Ticket Show.

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mrjc/Foto LaRepública.ec