Ecuador. Lunes 29 de Mayo de 2017
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Una novela de Lenz sobre un desertor alemán aparece con 65 años de retraso

Una novela de Lenz sobre un desertor alemán aparece con 65 años de retraso. Foto de Archivo.

Berlín, (EFE).- Una novela del escritor alemán Siegfried Lenz -con un soldado que deserta del ejército alemán durante el último año de la II Guerra Mundial y se integra al Ejército Rojo- acaba de salir a las librerías, con 65 años de retraso después de que en 1952 el manuscrito fuera rechazado y cayera en el olvido.

“Una novela con ese título se hubiera podido publicar en 1946 pero ahora nadie quiere haber sido un desertor”, le escribió a Lenz el lector de la editorial Hoffmann und Campe, Otto Görner, al rechazar el manuscrito.

“Con esa novela usted puede hacerse un daño sin medida y no le ayudarían sus buenas relaciones con la prensa y la radio”, agregó Görner en claro tono de advertencia.

Según un artículo del crítico Friedmar Apel, recientemente publicado en las páginas literarias del diario “Frankfurter Allgemeine”, Görner era una “dudosa figura” que había formado parte de las SS y había hecho su carrera universitaria bajo la tutela del etnólogo nazi André Jolles.

Hoffmann und Campe era la editorial en la que Lenz había publicado su primera novela muy poco antes y a la que seguiría siendo fiel hasta su muerte, ocurrida en 2014.

Ahora la misma editorial recupera el manuscrito, que formaba parte de los papeles que Lenz- cuya obra está siendo recuperada en Espàña por la editorial Maeva- entregó al archivo de literatura alemana de Marburg poco antes de morir.

Al margen del pasado nazi de Görner, en su carta resulta significativa la apreciación de que una novela con el título de “Der Überläufer” -que puede ser traducido como “El desertor” o “El tránsfuga”– hubiera podido publicarse en 1946 pero no en 1952.

En 1946 el fin de la guerra estaba muy cerca y se estaba en medio de lo que se llamó el proceso de desnazificación, impulsado por los aliados occidentales.

En ese momento, probablemente la figura del Walter Proska, que se debate entre lo que le dicta su consciencia y su obligación de soldado, hubiera podido tener acogida.

En los años que pasaron hasta 1952, sin embargo, habían ocurrido muchas cosas.

Se habían fundado los dos estados alemanes, para los aliados occidentales el nazismo era algo que había quedado atrás y ahora el enemigo era el comunismo, en medio de la recién comenzada guerra fría y muchos era de la opinión que no merecía la pena seguir confrontando a los alemanes con su pasado reciente.

Algo que resulta curioso es que después del rechazo inicial por parte de la editorial, Lenz -en las más de seis décadas que transcurrieron hasta su muerte- no haya hecho jamás un segundo intento por publicar la novela y se haya limitado a conservar el manuscrito.

En 1955 apareció, con gran éxito, su libro de cuentos “So zärtlich war Suleiken”. La carrera de escritor de Lenz siguió y trece años más tarde apareció su novela fundamental, “Deutschstunde” (Lección de alemán) en la que el personaje central, Siggi Jepsen, se confronta con la vida de su padre durante el nacionalsocialismo.

El padre de Jepsen era policía y durante la era nazi consideraba su obligación espiar a un amigo suyo, artista, sobre quien pesaba una prohibición de pintar.

Era un tema hecho a la medida del año en que apareció la novela, 1968, en la medida en que se trataba de cuestionar una perversión de la idea del cumplimiento del deber.

Probablemente, ahora habrá que ver al soldado Proska como un antecedente remoto de Jepsen, en la medida en que su obligación formal de soldado contrastaba con lo que le dictaba su consciencia.

El que la conclusión hubiera sido sumarse al Ejército Rojo -aunque luego no fuera feliz en su vida en la zona de ocupación soviética- era en 1952 políticamente problemático y, como le advirtió Görner a Lenz, hubiera podido llevar a que la postura ideológica del escritor se pusiera bajo la lupa.EFE

(I)