Ecuador. Viernes 9 de diciembre de 2016
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El Museo de Arte Islámico egipcio, listo para reabrir 2 años y medio después

Museo de Arte Islámico egipcio. Foto de Archivo.

El Cairo, (EFE).- El Museo de Arte Islámico de El Cairo está listo para su reapertura, dos años y medio después de que una explosión causara graves daños en el edificio y en su colección de piezas, una de las mayores del mundo, según su director, Ahmed Shouki.

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En una visita al museo para la prensa hispanohablante antes de la inauguración oficial, que está previsto que tenga lugar en breve, Shouki explicó el proceso de rehabilitación al que ha sido sometido el edificio, tras la explosión de un coche bomba en la Dirección General de la Policía de El Cairo, situada enfrente del mismo.

En el atentado, que tuvo lugar el 24 de enero de 2014, fallecieron cuatro personas y la onda expansiva afectó considerablemente al museo, ubicado en el barrio islámico de la capital egipcia.

Después de más de dos años, el imponente edificio vuelve a lucir su fachada con motivos arabescos y grandes ventanas, cuyos cristales quedaron completamente destrozados, así como todas las vitrinas y expositores en el interior, y parte de los techos.

Decenas de piezas, de las miles que conserva el museo, también sufrieron daños, aseguró Shouki, que añadió que entre ellas estaban algunas de gran valor, como un mihrab (cúpula o nicho que marca en una mezquita la dirección a la ciudad santa saudí de La Meca, hacia donde rezan los musulmanes) de madera de 1.000 años de antigüedad.

Algunos de esos artefactos quedaron reducidos a añicos, como algunas lámparas de cristal, y su restauración fue llevada a cabo “con éxito” por jóvenes restauradores egipcios, destacó el director del museo, el cual hizo hincapié en el gran esfuerzo de su equipo y los escasos recursos con los que contaron.

El edificio fue rehabilitado en 2015 gracias a una donación de Emiratos Árabes Unidos, que contó con la cooperación de EEUU, Italia y otros países, además del apoyo financiero y técnico de la Unesco.

Ahora, está casi listo para reabrir al público, con 400 nuevas piezas que no habían sido expuestas hasta el momento, además de su colección de objetos de cerámica y vidrio, alfombras, monedas, armas, murales y maderas decorados, fuentes y tumbas de mármol, y piezas que pertenecieron a los distintos gobernantes de Egipto.

El visitante podrá viajar desde las dinastías fatimí (969-1171 d.C.) y ayubí (1171-1250 d.C.), que ocupan varias salas de la exposición, hasta el primer rey de Egipto, Mohamed Ali (1769-1849), que coleccionaba objetos de gran valor traídos de todo el mundo, pasando por los mamelucos (1250-1517 d.C.) y los otomanos (1517-1805 d.C.).

A pesar de que la mayor parte de la colección es de Egipto, también hay piezas procedentes de otros países árabes y algunos no árabes como Turquía, Irán y de Al Ándalus (España).

En la entrada, un gran corán (libro sagrado de los musulmanes) del s.VIII está abierto para dar la bienvenida a los visitantes, que serán guiados a través de las diferentes épocas islámicas, con el objetivo de que conozcan no sólo el arte sino también la historia y la religión, explicó Shouki.

La galería quiere ilustrar la civilización islámica, su aportación a las ciencias -con salas dedicadas a la astronomía y la medicina- y promover la idea de que a su patrimonio han contribuido todos, en palabras de Shouki, como demuestra una puerta de madera con adornos de plata, hecha por un artesano judío.

También, entre sus objetivos está el de hacerse hueco entre los principales atractivos para los turistas, que suelen estar interesados en los faraones y su legado, y no prestan atención a otras épocas, dijo Ibrahim al Assal, investigador de arte islámico en la Univerisdad de Córdoba, que también colabora con el museo. EFE (I)

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