Ecuador. Domingo 11 de diciembre de 2016
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Chile ha sido “poco justo” con José Donoso, dice editora de sus diarios

José Donoso, escritor chileno.

Chile ha expresado poco reconocimiento a José Donoso, cuya obra tiene una “profunda raigambre chilena” y es “referente” en la cultura de ese país y del “boom latinoamericano”, dijo Cecilia García-Huidobro, editora de los diarios inéditos del escritor.

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La literatura donosiana no se estudia tanto en su país de origen, pese a que en vida recibió el Premio Nacional de Literatura, sostiene la decana de la Universidad Diego Portales, quien estos días presenta “Diarios tempranos. Donoso in progress 1950-1965” en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara.

“Chile ha sido poco justo, poco generoso con Donoso (y su obra), con mucha originalidad, con mucha identidad, que además tiene una profunda raigambre chilena que logra darle el carácter universal, por eso es un autor que en Estados Unidos se estudió tanto”, señala en entrevista con Efe.

A la par de autores de origen chileno como Diamela Eltit y Pedro Lemebel, Donoso (1924-1996) fue un autor de cierta forma “marginado” porque no daba “concesiones” en su forma de escribir.

“Son autores que tienen un proyecto literario tan sólido y tan vital, donde biografía y además su proyecto literario son tan uno, que son marginados, porque no son funcionales, porque al final no se adaptan como a la industria cultural, no hacen suficientes concesiones”, dice.

La autora publicó dos recopilaciones de los artículos periodísticos de Donoso que la llevaron a trabajar con él por varios meses.

Luego, Pilar Donoso, hija del narrador, le pidió que colaborara en la edición de “Correr el tupido velo” (2009), una dura biografía en la que desveló pasajes personales de su padre y su madre, María Pilar Serrano, basada en cartas y en sus diarios.

Ese fue el primer acercamiento de García-Huidobro a los escritos personales del autor de “El obsceno pájaro de la noche” (1970), un archivo que llegó a tener 10.000 páginas y que Donoso vendió en partes a las Universidades de Iowa y Princeton, Estados Unidos.

Ella compiló y editó los cuadernos que están en Iowa, cuyo contenido refleja la transformación del escritor y cómo su voz literaria iba cambiando durante 15 años en los que produjo “Un lugar sin límites” (1966) y “Coronación” (1957).

Las páginas de ese cuaderno revelan a un Donoso “muy criticón con su obra y con los libros que leía“, gran admirador de Juan Rulfo, que escribía y reescribía sus cuentos y novelas, y que observaba a su familia y anotaba algunos de sus rasgos que le servían para su proceso creativo.

“Me encontré con un personaje que se va haciendo. Son 15 años en el caso de los diarios en que está reaccionando al día a día”, expresa la editora, quien destacó su “coherencia”.

Revela que el narrador tuvo un punto de inflexión luego de leer una biografía de Virginia Wolf basada en sus diarios, y comenzó a preocuparse por quién haría su biografía.

A partir de entonces redactó sus diarios como una especie de registro que reflejara al Donoso que no se podía encontrar en sus novelas ni en sus entrevistas.

“Tenía mucha obsesión por la muerte y por la nada. Era un hombre religioso y tenía la pulsión de la perpetuidad a través de la literatura, creía que la única sobrevivencia era dejando una obra”, afirma.

Contrario a lo que se ha creído, Donoso no escribió su novela “Casa de campo” (1978) a partir del golpe que derrocó al presidente socialista Salvador Allende, sino que había comenzado a trabajar en ella en agosto de ese mismo año, e incluso lo tenía motivado a regresar a Chile tras varios años en España, señala García-Huidobro.

En su diario, la referencia más cercana al 11 de septiembre de 1973 fue unos días después con la frase: “Todo lo que ha pasado en Chile. El horror”.

“Sin duda que eso lo influyó porque lo registró en el diario así y tiene que haber influido en el curso que tomó su novela ‘Casa de campo’, pero la había empezado antes”, explica.

El libro también aborda la parte íntima y familiar, “sin censura”, pero no de la manera “descarnada” en que lo hizo su hija, concluye. EFE (I)

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