Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Javier Cercas presenta en Quito “El monarca de las sombras”

El escritor Javier Cercas, en los estudios de LaRepública, en Quito. A su derecha, el escritor Carlos Arcos Cabrera. A su izquierda, los periodistas Carlos Jijón y Miguel Molina.

Quito, 17 nov (EFE).- El español Javier Cercas confesó hoy en Quito que es escritor para defenderse del desarraigo, algo de lo que habla en su más reciente obra, “El monarca de las sombras”, que gira en torno a la herencia de la guerra.


Publicidad

En un encuentro con lectores contó que en esa obra habla del desarraigo que sufrió en carne propia, pues a los cuatro años lo sacaron desde un pueblecito muy pequeño donde nació en Extremadura y lo llevaron a Cataluña.

“Soy un fruto de ese desarraigo, soy escritor, creo, porque perdí mi sitio en el mundo, (…) quizá la escritura es una forma de buscar ese sitio”, indicó al citar a un escritor italiano que decía que la literatura es una defensa contra las ofensas de la vida.

Por eso, apuntó: “Soy escritor para defenderme de ese desarraigo” y especuló que si se hubiera quedado en su pueblo, probablemente ahora sería veterinario.

Envuelve a “El monarca de las sombras” en un intento, entre otras cosas, de enfrentarse a sus propios orígenes y asumirlos pues son su herencia.

Aclaró que el libro no habla de la Guerra Civil Española sino de la herencia de ella, de las herencias que todos cargan y por ello en el texto plantea qué hacer con ella: si se la esconde, endulza, enmascara o afronta.

A sus 55 años logró finalmente contar la historia para la que se preparó desde siempre, según dijo, y lo hizo cuando escudriñó en su pasado de familiares franquistas y deshizo sus más terribles miedos tras lo cual se expuso y narró de sí mismo en primera y en tercera persona.

“Un escritor que no corre riesgos es un escribano, se ha equivocado de oficio”, anotó Cercas, quien asegura que en casi todos sus libros cuenta también sobre su proceso de creación.

Así, en “El monarca de las sombras” habla de cómo se pasó la vida intentando contar esa historia en la que narra la vida de su tío abuelo Manuel Mena, combatiente falangista en la Guerra Civil Española.

En el camino para conocer el pasado de su familia enfrentó con entereza muchos silencios, consciente de que quien vivió experiencias duras como una guerra o una dictadura no lo cuentan.

“Ellos tienen todo el derecho de callarlo, pero nosotros tenemos la obligación de saber” porque si se conoce y entiende la herencia se la puede manejar, de lo contrario, es ella la que le maneja a la persona, comentó.

Aún así, el silencio es uno de los protagonistas de su más reciente libro, dijo el escritor extremeño (Ibahernando, Cáceres, 1962) quien aceptó que sobre todo el libro flota el tema de razón política y la razón moral en la guerra.

Le pone “furioso” -dijo- que desde la frivolidad del presente se juzgue a personas que pasaron por situaciones extraordinariamente difíciles.

“Nuestra obligación no es juzgar, es entender. Entender no es justificar, es dar instrumentos para no volver a cometer los mismos errores”, recalcó.

Cercas, quien cree que no existe la literatura española o ecuatoriana sino “en” español, opina que en la primera obra de los escritores está el germen de todas las demás y señala que, en parte, los libros que ha escrito son la “búsqueda del padre”.

“Creo que para un escritor es fundamental tener padres para poder matarlos”, dijo metafóricamente al considerar que los autores en español de los últimos 40 años han tenido dos tentaciones: la del epigodismo (repetir mecánicamente lo que hicieron otros escritores) y la del parricidio (en el sentido de minimizar a grandes escritores).

Cercas explicó a Efe que si el novelista, en sentido figurado, no comete un parricidio y se “come a sus padres” no puede llegar a ser él pues la creación literaria exige ese proceso.

“Hay que practicar el canibalismo en el sentido de asimilar a tus antecesores. Sólo asimilando a tus antecesores puedes llegar a ser quién eres, puedes llegar a ser algo válido, valioso. Esto vale para los escritores, pintores, músicos”, comentó.

En el fondo, añadió, ocurre lo mismo con todos los seres humanos: “Tú sólo puedes llegar a ser quien eres asimilando lo que tienes a tu alrededor, solo desarrollas así tu propia personalidad, son actos de canibalismo, un canibalismo creativo”, puntualizó.

  • Por Susana Madera, EFE