Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Los juveniles Gaibor y Caicedo despertaron a Emelec

Emelec dejó atrás tres fechas sin poder saborear la victoria y se desquitó ante el “colero” del Campeonato Nacional, Espoli, al vencerlo por un categórico 4×0 en el estadio Capwell. El primer tiempo del encuentro finalizó igualado y todos los goles llegaron en la segunda mitad.


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El encuentro tuvo dos caras diferentes, una cada etapa. Un primer tiempo de un Emelec más desconocido que en los partidos anteriores, incluso con muchas más complicaciones que ante cualquier otro rival en la “Era Carrasco”. Con poco Espoli se convirtió en un vendaval e hizo ver bastante mal el 3-3-1-3 planteado por Carrasco, con una línea defensiva de poca cobertura y un medio campo muy disperso entre sus efectivos.

Una vez más, al menos durante la primera parte, Pedro Quiñónez lució solo en la mitad del campo, sus compañeros Gaibor y Giménez muy distantes de la zona de acción (centro) por donde trabajaba Espoli.

El equipo de la Policía Nacional se convirtió en una tromba en poco tiempo. El equipo de Granda mostró un juego ordenado en el fondo, criterioso en la mitad con un buen toque de pelota y bastante desequilibrante en ofensiva donde las combinaciones entre Asencio, Lara y Penilla tuvieron a mal traer a la defensa y portero “eléctrico”. Además, junto al atacante Marlon Rodríguez, Espoli hizo mayoría en ofensiva y tuvo al menos 4 claras oportunidades de anotar, inclusive un remate de cabeza de Cristhian Ojeda fue despejado desde la línea de meta por Gabriel Achilier.

Ofensivamente Emelec fue nada en el primer tiempo. Un equipo partido en la mitad, sin un organizador de juego que distribuyera la pelota. Carrasco le apostó a su compatriota Brian Lugo como el enganche, pero el joven extremó no estuvo a la altura. Su natulareza lo volcó al costado izquierdo, muy cerca de la banda, donde chocó constantemente en el tránsito de Caicedo y Giménez. Además, como organizador de juego no dio la talla, no tuvo las cualidades de lanzador, de visionario, y ese papel tuvo que adquirirlo progresivamente un Pedro Quiñónez que ya tenía mucho trabajo en la marca.

Nicolás Vigneri y José María Franco celebran el primer gol. Ambos anotaron en la goleada.

En la etapa de complemento las cosas cambiaron radicalmente. Carrasco recompuso inteligentemente su equipo formando una línea de 4 defensores ingresándolo a Oscar Bagüí y tirándolo a Achilier a la banda derecha ganó mucho. Además, se la jugó por Ángel Mena como volante por derecha y apostó a la marca y mayor proyección ofensiva de Gaibor como volante central en reemplazo de Pedro Quiñónez que ya estaba amonestado.

Emelec dominó a placer el segundo tiempo, la línea de defensa bloqueó, a la par, a la numerosa ofensiva de la Espoli, incluso la obligó a retroceder al haber adelantado la línea para marcar más cerca de la mitad del campo. Ángel Mena fue un revulsivo en la derecha (hasta que salió lesionado), mientras Caicedo y Gaibor fueron las llaves de Carrasco.

El juego de los uruguayos Vigneri y Franco también repuntó de manera considerable en la etapa de complemento, el primero de ellos con una gran movilidad por todo el frente de ataque y mucha precisión en el pase final, y el segundo haciendo ver su verdadera condición de centro atacante, jugando de espalda al arco y abriendo la pelota a los costados.

A los 51 minutos llegó el primer gol del partido. Desborde por izquierda de Marcos Caicedo que era una tromba, un defensor de la Espoli intentaba rechazar el balón pero en su afán estuvo a punto de enviarla a su propio arco. El portero Martínez reaccionó despejando la pelota, pero el movedizo y atento Vigneri estuvo listo para enviar la pelota al fondo de las redes con un remate de cabeza.

Inmediatamente Emelec se sacudió y el segundo gol llegó a los 53 minutos. Esta vez sería Marcos Caicedo el autor de la conquista tras una fenomenal jugada y centro de Ángel Mena por el costado derecho. Emelec funcionaba a las mil maravillas con el jugo de los jóvenes Mena y Caicedo por los costados y la guía de Gaibor, hasta que a los 61 minutos Ángel Mena debía dejar el campo por una lesión.

Pero la salida de Mena y el ingreso de Polo Wila no afectó el accionar “azul” y a los 66 minutos llegaba la tercera, un autogol de Jonathan Cobo, producto del asedio local. Un centro por derecha de Fernando Giménez y el zaguero de la Espoli que enviaba la pelota dentro de su propio arco.

Y mientras Fernando Gaibor rayaba a gran nivel haciendo jugar a placar a Marcos Caicedo ambos juveniles destrizaban la defensa de la Espoli. Así llegaba la cuarta conquista a los 77 minutos, cuando tras una seguidilla de toques en la mitad liderados por Gaibor, Marcos Caicedo escapaba por la derecha dejando en el camino a dos defensores. El hábil alero puso la pelota dentro del área y finalmente José María Franco encontraba su anotación y el definitivo 4×0.

Alineaciones

Emelec: Wilmer Zumba; José Luis Quiñónez, Marcelo Fleitas, Gabriel Achilier; Fernando Gaibor, Pedro Quiñónez (Oscar Bagüí 46′), Fernando Giménez; Brian Lugo (Ángel Mena 46′ – Polo Wila 61′)); Nicolás Vigneri, José María Franco, Marcos Caicedo
DT: Juan Ramón Carrasco (Uru)

Espoli: Diego Martínez; Melinton Guerrero, Gustavo Cañete, Cristhian Ojeda, Mario Lastra; Kener Arce, Lenín Porozo; Nicolás Asencio (Javier Guarino 67′), Diego Lara (Carlos Quillupangui 76′), Christian Penilla (Jonathan Cobo 56′); Marlon Rodríguez
DT: Eduardo Granda (Ecu)

Gabriel Achilier felicita al uruguayo Franco por la cuarta anotación.