Ecuador. sábado 16 de diciembre de 2017
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Resucita el histórico Cosmos para jugar en la MLS

Como si saliera de un agujero negro, el Cosmos vuelve tres décadas después con la intención de recuperar en el firmamento futbolístico el brillo que le dieron estrellas como Pelé, Franz Beckenbauer, Carlos Alberto Torres, Claudio Chinaglia, Johan Neeskens y Julio César Romero “Romerito”.


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Su desaparición en 1985 quebró el empuje que estaba viviendo el fútbol estadounidense con la presencia de grandes iconos del balompié mundial.

Después de aquel momento de euforia con el Cosmos de Nueva York, algunos de cuyos partidos batieron récords de asistencia con más de 80.000 espectadores, el fútbol en Estados Unidos pasó a un segundo plano, sólo reavivado con la Copa del Mundo que organizó en 1994.

El exequipo de Pelé retorna a la actividad futbolística. Lo ha anunciado su presidente, Seamus O’Brien, mediante un optimista mensaje que colgó el jueves en la página web del club neoyorquino.

“Nuestro regreso es un testimonio de pasión y lealtad hacia nuestros hinchas…”, escribió O’Brien, que agradeció en particular el esfuerzo de Peppe Pinton, el antiguo propietario, por “mantener el sueño vivo”.

Pinton vendió los derechos de la marca “New York Cosmos” en 2009 al empresario inmobiliario Paul Kemsley, ex vicepresidente del Tottenham, que a su vez los traspasó en 2011 al grupo saudí “Sela Sport”.

“Nos comprometemos a recuperar nuestro lugar como el equipo número uno en Norteamérica”, afirmó O’Brien, que cuenta con la influencia de Pelé como presidente honorario y el entusiasmo de Eric Cantona como director deportivo.

Sin embargo, el Cosmos no disputará la próxima temporada en la MLS, la primera división estadounidense. Lo hará en la North American Soccer League (NASL), el segundo nivel del fútbol profesional, que incluye combinados de Canadá y Puerto Rico.

Fundado en 1970 por los hermanos estadounidenses de origen turco Nesuhi y Ahmet Ertegün, propietarios del sello discográfico Atlantic Records, bajo control de la Warner Music, debutó en la temporada 1970/71 en la recién creada NASL, con el Yankee Stadium como sede de sus partidos.

Conquistó el primero de sus cinco títulos en 1972, pero la escasa asistencia a sus partidos -una media de 4.000 espectadores- demostró que el fútbol estaba muy lejos de arraigar en Estados Unidos, donde atraía preferentemente a los emigrantes latinos.

Todo cambió en 1975 cuando el presidente del grupo editorial Warner Communications, Steve Ross, firmó un contrato de explotación de la franquicia Cosmos y comenzó a fichar a grandes estrellas aunque en sus últimos años de actividad.

El primer elegido fue el mejor de los mejores, la leyenda vida Pelé. El Cosmos pagó seis millones de dólares, una suma desorbitada para aquel entonces, para fichar a “O rei”, de 35 años, que meditaba su retirada tras 16 temporadas en el Santos, el club de su vida.

“Acepté la oferta porque quería hacer el fútbol realmente popular en Estados Unidos”, dijo Pelé.

Y de hecho la historia del fútbol se divide en dos eras en Estados Unidos, antes de Pelé y después de Pelé. De 3.000 espectadores, se pasó a 40.000 y en 1977 al récord de 77.691 que entraron en delirio con la victoria del Cosmos por 8-3 sobre los Fort Lauderdale Strikers.

Gracias al empeño de Ross, el Cosmos fue el único equipo que logró reunir a tres campeones del mundo: Pelé, Franz “El Kaiser” Beckenbauer y Carlos Alberto Torres.

Luego llegaron el holandés Johan Neeskens, el italiano Claudio Chinaglia, el yugoslavo Vladislav Bogicevic, los paraguayos Julio César Romero “Romerito” y Roberto Cabañas y el peruano Ramón Mifflin. Hasta Johan Cruyff disputó algunos amistosos al lado de Pelé antes de fichar por Los Ángeles Aztecas.

Con este plantel de figuras, el Cosmos jugaba bien al fútbol como reflejó en una ocasión Beckenbauer: “Jugué en un equipo en el que todos sabían dominar el balón”.

“O rei” estuvo dos cursos y conquistó el título de 1977. El Cosmos obtuvo luego los de 1978, 1980 y 1982. Dio un serio impulso a la afición por el balompié en Estados Unidos, donde era imposible competir con la popularidad del béisbol, baloncesto, fútbol americano y hockey sobre hielo.

La NASL no logró cuajar y el campeonato desapareció en 1984. El Cosmos se mantuvo un año más como club independiente en un torneo de fútbol sala.

Luego, el adiós a una era en la que un grupo de estrellas dedicaron los últimos años de su carrera a convencer a los estadounidenses de que un deporte que se juega con los pies también puede ser atractivo. No lograron su objetivo.