Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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Kanouté: “Occidente y el mundo musulmán no han aprendido a convivir”

Sevilla anda revuelta con el regreso de Frédéric Kanouté (Sainte-Foy-lès-Lyon, Francia; 1977), uno de los mejores futbolistas que se han visto en la historia sevillista. Excompañeros suyos en el equipo del Sánchez Pizjuán como Navarro, Notario, Alfaro, Aitor Ocio, Castedo, Martí, Capel o Alves se reunieron ayer para rendir un merecido homenaje al delantero y, de paso, ayudarle en su empeño solidario con la ciudad del fútbol que ha construido en Bamako, la capital de Malí, el país de su padre y del que luce orgulloso su nacionalidad.


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Algo cansado por el largo viaje desde Pekín, donde juega ahora (en el Guoan) tras abandonar el Sevilla el pasado 30 de junio después de siete años, Kanouté está encantado por el recibimiento que se le ha tributado. “Apenas he podido dormir tres horas, pero estoy alucinado por cómo está respondiendo la gente en esta quinta edición de Champions for África”, aclara antes del partido, en el que se le rinde tributo junto a varios de los componentes del Sevilla de los seis títulos. Kanouté, musulmán y africano, se gana la vida en China y trabaja por los niños de Malí en compañía de Unicef.

P. ¿Cómo le va por China?

R. Bien, disfrutando de una nueva experiencia después de siete años en el Sevilla. Todo es nuevo para mi familia y nos estamos adaptando lo mejor posible.

P. ¿Habla algo de chino?

R. Voy aprendiendo alguna que otra palabra. En China hay que buscarse la vida porque casi nadie habla inglés o francés, así que imagínese español. Su fútbol es distinto y llegué sin hacer la pretemporada, por lo que estoy algo fundido en el aspecto físico. Aun así, he marcado algún gol. La Liga está a punto de terminar y deseo encarar con fuerza el próximo curso, a partir de enero.

P. Ahora vuelve a Sevilla. Quizás, para despedirse para siempre.

R. Bueno, no sé todavía dónde viviré después de abandonar China. Quizás, en Londres o París. Pero a Sevilla siempre volveré. Hay algo que nunca olvidaré de esta ciudad y es cómo me habla la gente, cómo me para por la calle y cómo me muestra su cariño. Eso no lo he visto en ninguna parte. Esta ciudad significa mucho para mí, pues he vivido aquí los mejores años de mi carrera deportiva. Es un placer volver y más para una causa como esta.

P. Ha pasado a la historia del Sevilla. ¿Se considera el mejor futbolista que ha tenido el club?

R. No puedo responder a eso. Sí es cierto que encajé desde el principio porque me sentí rápidamente arropado por los compañeros y el club. Todo salió bien desde el principio y juntos fuimos construyendo un camino precioso en este equipo. Para mí, es un placer volver a saludar a tantos compañeros de aquella época de los títulos.

P. Es un jugador discreto. Nunca ha llamado la atención, no lleva tatuajes y tiene un profundo sentido religioso. ¿Qué significa para usted la religión?

R. Para mí, es mi ser. Intento vivir mi religión en cada minuto de mi existencia tanto de puertas adentro como de puertas afuera.

P. ¿Por qué ha hecho de la solidaridad con su país, Malí, casi una forma de vida?

R. Por una suma de experiencias. Quizás, por la educación que recibí de mi familia, en especial de mi padre, una persona crucial en mi vida, al que guardo y guardaré un respeto infinito. También, por mis viajes, como cuando visité por primera vez Malí y vi cómo estaban las cosas. Te quedas impactado. Viendo cómo está mi país, la pregunta que me hago es: “¿Cómo no voy a ayudar?”. Hay que hacerlo. Hay que aprender a ser solidario.

P. Allí sufraga una escuela para niños en Bamako.

R. Y también un centro de salud y un club social. Necesitamos la ayuda del exterior. Mi país vive ahora una situación complicada, ya que llegan muchos refugiados del Norte, azotado por el integrismo, y debemos ayudarles.

P. ¿Cree que el mundo está en deuda con África?

R. No me gusta esa expresión de estar en deuda. Pienso que hay que ser solidarios por convicción, no por que se esté en deuda con África. Sí es cierto que ha existido una enorme injusticia con África y la responsabilidad de todo el mundo es ayudar a este continente. Pero los primeros que tienen que darse cuenta son los propios africanos. Occidente y África, juntos, podemos cambiar la delicada situación de mi continente.

P. También es un ciudadano francés y fue educado en un sistema laico hasta que después se hizo musulmán. ¿Qué opina de la polémica desatada entre los musulmanes por las caricaturas de Mahoma?

R. En este mundo hay mucha gente a la que le gusta la provocación. Son una provocación, pero también existe desde algunos musulmanes. Se quiere hacer daño y a veces las reacciones que han dado los musulmanes tampoco son positivas. Creo que todavía Occidente y el mundo musulmán no han aprendido a convivir. Ahí está el problema.

P. A usted le multaron en la Liga española con 3.000 euros por enseñar una camiseta en la que mostraba su solidaridad con Palestina. ¿Le molestó aquel incidente?

R. Claro que me molestó, pero me daba igual. Lo que me molestó es que no se sancionara en el otro sentido. No hice ninguna injusticia ni daño a nadie. Lo que intento es no ser cómplice de la injusticia que sufre el pueblo palestino. En este mundo, creo, se sanciona a las personas equivocadas.

P. No sé si sabe que Cristiano Ronaldo afirmó estar triste.

R. Ufff…, no entro en ese lío. No sigo esa historia, solo el fútbol. No me detengo a analizar la vida personal de cada jugador.

P. Ganó seis títulos con el Sevilla. Hasta hace poco la Liga no era cosa de dos. Luego, el que fuera su presidente, José María del Nido, afirmó que la Liga es una mierda. ¿Está de acuerdo?

R. Pues, viendo cómo ha empezado este año, espero que cambie la dinámica. Tampoco es bueno para una Liga que siempre se sepa de dónde saldrá el campeón.

P. Después de vivir siete años en Sevilla, ¿cree que Andalucía tiene algo de África?

R. Se parecen muchísimo. Somos hermanos. Le he dicho antes que esa forma como la gente se te acerca y te trata la he sentido en Sevilla y en mi país.

Fuente: Diario El País