Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
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¿Podrá Nadal superar el récord de Federer?

NUEVA YORK (AP) — “Déjeme disfrutar hoy”.


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Rafael Nadal no quiso considerar su pedestal dentro el Olimpo del tenis tras conquistar anoche su 13er título de Grand Slam con una victoria sobre Novak Djokovic en el Abierto de Estados Unidos.

Pero su consagración en el cemento de Flushing Meadows abre el compás para el debate sobre la posibilidad que el español de 27 años pueda alcanzar a Roger Federer como el hombre con más campeonatos en las grandes citas, y, por ende, arroparse con el manto del mejor tenista de la historia.

Por delante sólo quedan por alcanzar los 14 títulos de Pete Sampras y los 17 de Federer.

¿Sabe a qué edad Federer atrapó el número 13? Lo consiguió a los 27, la misma edad en la que Nadal la noche del lunes en Nueva York le daba un mordisco al trofeo del US Open.

Nadal es el único hombre en la historia que ha podido ganar al menos un título de Grand Slam en nueva temporadas seguidas.

Con un juego en constante evolución, Nadal impone su ley en cada superficie, uno de siete hombres que han ganado las cuatro citas del Grand Slam. Su segundo US Open se añade a una colección que incluye el récord de ocho coronas en la arcilla del Abierto de Francia, más dos en el césped de Wimbledon y uno en la cancha rápida del Abierto de Australia.

“La pasión se va a mantener (pero) los resultados van a ser complicados”, afirmó Nadal. “Voy a pelear para seguir creándome opciones de vivir momentos como los que he vivido hoy. Después te llegan o no te llegan. Nunca fue mi objetivo superar a Sampras, nunca fue mi objetivo superar a Federer, pero aquí estoy”.

“Son 13 Grand Slams con 27 años. Espero que el físico me dé, porque la cabeza no me va a fallar… Ya veremos cuando acabe mi carrera dónde estamos en la historia”, añadió.

Y ciertamente el físico es tal vez el único factor que pueda interponerse en el asalto a los 17 títulos.

Hace un año, el futuro de Nadal en el circuito era sombrío. Vio la final del US Open desde el sofá de su casa en medio de una baja de siete meses por dolencias en la rodilla izquierda que también le impidieron actuar en los Juegos Olímpicos de Londres y el Abierto de Australia.

“Lo más difícil es el dolor, siempre lo será”, contó Toni Nadal, el entrenador y tío del actual número dos del escalafón mundial. “Se juega con dolor, pero el problema es que nunca sabrás si puedes correr igual de rápido como antes y estar al mismo nivel de los mejores”.

Pero Nadal tiene algo en lo que supera infinitamente a la competencia: una voluntad irreductible para superar las adversidades.

El ejemplo ideal se apreció durante su tensa final ante Djokovic, al ganar un tercer set en el que reconoció el serbio “jugó mejor” que él.

Con la manga empatada 4-4 y Djokovic en su mejor momento, Nadal perdió el equilibrio al tratar de devolver una derecha. Pero lo memorable del punto, que dejó al mallorquín abajo 0-30 con su saque, fue que Nadal mantuvo siempre la vista puesta en la pelota, pese a que caía aparatosamente sobre la pista. En vez de cuidar el físico, Nadal trató de meter el raquetazo.

La situación se puso peor en el game, ya que Djokovic dispuso de un 0-40 y olfateaba embolsarse el set. Pero Nadal levantó las tres bolas de quiebre y cerró el parcial con un quiebre de servicio. Su rival procedió a capitular, desmoronado física y mentalmente ante la formidable reacción del español.

Nadal reflexionó con orgullo sobre lo que había hecho en esa secuencia al señalar que “los partidos no solamente se ganan con la raqueta”.

“Van más allá de eso. Hay que insistir, hay que seguir buscando la solución, pelear en los momentos cuando las cosas van mal, no dejarse llevar porque el otro te está destrozando en algunos momentos como en el tercer set”, dijo.

Cuando se consulta a jugadores activos del circuito sobre quién es el mejor de la historia, la respuesta arranca con Federer y desemboca en Nadal.

“Federer es por el momento, para mí, el mejor jugador de la historia”, dijo Tommy Robredo. “Pero en unos años, Rafa lo va a pasar y el mejor lo vamos a tener en España”.

Nadal, por su parte, prefiere disfrutar su presente al considerarse afortunado de poder seguir jugando cuando hasta unos meses se dudaba sobre su capacidad para reinsertarse en la élite.

Y vaya regreso ha tenido desde que aquel torneo en el balneario chileno de Viña del Mar, en el que perdió la final. Sus resultados son impactantes: foja de 60-3 con 10 títulos y dos campeonatos de Grand Slam. La única ocasión que no alcanzó la final fue en Wimbledon tras sufrir una derrota en la primera ronda.

“Está siendo un año muy emocionante, quizá es el más emocionante de mi carrera”, dijo Nadal, quien a fin de mes podría desplazar a Djokovic del primer lugar del ránking.

Son separados por una tenue brecha de 120 puntos. Mientras que Djokovic debe defender hasta 3.000 puntos, Nadal sólo puede sumar debido a los meses que estuvo lesionado. Cerrar el año en la cima está al alcance de la mano del español.

“Trece Grand Slams para alguien con 27 años es increíble”, dijo Djokovic, campeón en seis. “Todo el mundo debe admirar lo que ha logrado hasta ahora en su carrera”.

Pero Nadal advierte que no se puede ganar siempre. “Descuiden señores, me tocará perder. A todos nos toca”.