Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Condenan a un mes de cárcel a Brandao por su cabezazo a Thiago Motta

Foto de archivo. Thiago Motta, ensangrentado luego de recibir el cabezazo en su nariz de parte de Brandao, luego del encuentro entre el Bastia y el PSG. Foto AP.

París (EFE).– El delantero brasileño del Bastia, Brandao, fue condenado hoy a una pena en firme de un mes de cárcel y a 20.000 euros de multa por propinar un cabezazo el pasado agosto al jugador ítalo-brasileño Thiago Motta, del París Saint Germain (PSG).


Publicidad

No obstante, el jugador podría beneficiarse de una disminución de la pena que le permitiría conmutar la estancia en prisión por trabajos comunitarios.

El abogado de Brandao, Olivier Martin, anunció que el delantero no recurrirá la sentencia que se refiere a unos hechos ocurridos el pasado 16 de agosto, cuando el delantero, de 34 años, esperó a Thiago Motta en la entrada del túnel de vestuarios para agredirle, tras el encuentro contra el PSG en el Parque de los Príncipes de París, donde el Bastia perdió por 2-0.

Las cámaras del estadio grabaron el cabezazo, tras el cual Brandao salió corriendo para refugiarse en su vestuario.

A Thiago Motta, exjugador del Barcelona y del Atlético de Madrid, se le diagnosticó una fractura en la nariz, que no supuso una baja médica, y la Liga de Fútbol Profesional (LFP) sancionó al brasileño con seis meses de suspensión deportiva.

El Bastia apartó inmediatamente a Brandao, un jugador que ha desarrollado su carrera profesional entre el Shaktar Donetsk de Ucrania, el Marsella, el Saint Etienne y el Bastia franceses y el Gameiro y el Cruzeiro brasileños y que ya había tenido problemas con la justicia francesa.

En 2011, cuando militaba en el Marsella, fue acusado de violación por una joven de 24 años a la que conoció en una discoteca, aunque los tribunales desestimaron la denuncia por las incoherencias en el alegato de la supuesta víctima.

El futbolista, por su parte, admitió haber mantenido relaciones sexuales con la denunciante en su vehículo aquella noche, pero negó que forzara a la joven.

Tras la denuncia, el Olympique de Marsella decidió cederlo al Cruzeiro brasileño y, posteriormente, al Gremio, con el objetivo de alejarle de la presión mediática.