MADRID (AP) — Las dudas sobre la solvencia de España se intensificaron el martes con el interés de la deuda por las nubes y la Bolsa en caída libre a pesar del anuncio del gobierno de una nueva ronda de medidas de austeridad.

El rendimiento en los bonos españoles a 10 años en el mercado secundario subió al 5,93% con respecto al 5,74% que tenía antes de Semana Santa.

La prima de riesgo en comparación al bono alemán escaló a los 429 puntos básicos, la mayor desde que el nuevo gobierno conservador del Partido Popular asumió el poder en diciembre.

Mientras tanto, el selectivo Ibex 35 de la bolsa madrileña se hundió un 3% al cierre de la sesión y tocó suelo en los 7.433 puntos, retrocediendo a níveles que no se veían desde marzo de 2009.

Aunque no existe una regla general, una prima de riesgo superior a los 400 puntos y un interés constante de los bonos a largo plazo para financiarse en el entorno del 7% marcan una línea roja de quiebra, que puede conllevar la necesidad de un rescate financiero.

En la sesión de control al gobierno en el Senado, el presidente Mariano Rajoy volvió a defender las políticas de ajuste y la importancia de reducir el déficit público. “España se juega gran parte de su futuro y desde luego el crecimiento económico y la creación de empleo en los próximos años”, dijo Rajoy.

El aumento de los intereses obedece a las dudas de los mercados de que España pueda hacer frente al pago de su deuda soberana y a la desconfianza de la situación financiera mundial tras las decepcionantes estadísticas sobre la creación de empleo anunciadas el viernes en Estados Unidos.

España se encuentra intensamente presionada por los inversionistas, temerosos de que pueda necesitar un rescate financiero al estilo de Grecia, Irlanda y Portugal, pero mucho más costoso.

El interés de los bonos aumentó a pesar de que el gobierno anunció la víspera un nuevo recorte del gasto público, de 10.000 millones de euros (13.000 millones de dólares), en educación y salud, dos de los servicios públicos menos afectados hasta el momento por las políticas de austeridad.

El desempleo roza el 23% y la economía cayó nuevamente en recesión, con una contracción prevista del 1,7% este año, según el Banco de España.

El nuevo gobierno del Partido Popular se comprometió con Bruselas a reducir el déficit presupuestario del 8,5% del producto interno bruto del año pasado al 5,3% este año y el 3% en el 2013.

El mes pasado el gobierno anunció un presupuesto de austeridad con un recorte de 35.750 millones de dólares, compensado con fuertes subidas de impuestos. Empero, debe ser aprobado por el Parlamento y no será sometido a votación por lo menos hasta junio.

El gobierno adoptó también una reforma que obligará a los bancos a recapitalizarse con 50.000 millones de euros (65.000 millones de dólares) para paliar el estallido de la burbuja hipotecaria.