Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Obama y republicanos se dirigen a nuevo choque por impuestos

WASHINGTON (AP) — El presidente Barack Obama intenta sacar partida a su reelección para lograr un éxito legislativo en la próxima batalla con los republicanos sobre los impuestos, déficits presupuestarios y el inminente “abismo fiscal”.


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El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, dijo que su partido está dispuesto a considerar el aumento de algunos impuestos como parte de la solución, pero solamente “bajo las condiciones adecuadas”.

El oficialismo y la oposición han hecho públicos argumentos de apertura en previsión a las próximas negociaciones.

Incluso antes de volver a Washington desde Chicago, Obama habló el miércoles por teléfono con los cuatro dirigentes más destacados de ambas cámaras, incluyendo Boehner, de cara a la reanudación de sesiones legislativas dentro de una semana.

El asesor de Obama David Axelrod advirtió a los líderes republicanos que saquen lecciones de los comicios del martes. El presidente ganó tras prometer elevar los impuestos de los estadounidenses que ganen más de 200.000 y de las parejas con ingresos de más de 250.000 dólares, “y fue reelegido por un amplio margen”, según dijo el jueves Axelrod a la cadena de televisión. MSNBC.

“Esperemos que la gente lea estos resultados y los considere un voto de cooperar en las negociaciones”, dijo Axelrod. “Obviamente todo el mundo tendrá que llegar con una mentalidad abierta en estos temas. Empero, si la actitud es que nada sucedió el martes, sería una desgracia”.

El asesor destacó que el candidato senatorial republicano de Indiana Richard Mourdock negó el valor de un compromiso y dijo que, según él, los demócratas deberían sumarse a los republicanos, aunque lo consideró imposible. Mourdock perdió ante el demócrata Joe Donnelly.

Sin un acuerdo presupuestario, el 2 de enero expirarán las reducciones fiscales aprobadas por el ex presidente George W. Bush y reducciones presupuestarias generalizadas por un total de 800.000 millones de dólares. Los economistas dijeron que ello podría sumir al país en una nueva recesión.

La Casa Blanca insistió en las prioridades de Obama: reducir los impuestos a la clase media y pequeños negocios, crear empleo y reducir el déficit “de forma equilibrada” mediante una combinación de nuevos impuestos a los más acaudalados y reducciones del gasto público.

Boehner, por su parte, dijo que para que los republicanos aprueben la creación de nuevos impuestos “el presidente debe estar dispuesto a reducir el gasto público y reformar los programas sociales que son la causa principal de nuestra deuda”.