Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Insurrección en Egipto profundiza crisis económica

El CAIRO (AP) — Es casi seguro que la profundización de la agitación política en Egipto congele las negociaciones para un rescate financiero internacional de varios miles de millones de dólares e incluso que agudice la ya dolorosa crisis económica, agravando la escasez de combustible y los altos precios de artículos básicos.


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Después de prolongadas negociaciones que se han extendido por más de un año, Egipto se había acercado un préstamo crucial de 4.800 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional.

El derrocamiento militar del gobierno del presidente islamista Mohammed Morsi el miércoles probablemente colocará en un peligroso limbo la implementación de medidas de austeridad necesarias para asegurar ese préstamo.

También pondrá en duda la ayuda anual de 1.500 millones de dólares de Estados Unidos en materia económica y militar.

El presidente Barack Obama dijo que ordenó a su gobierno revisar la ayuda estadounidense a Egipto, diciendo que está “profundamente preocupado” por la medida de los militares, a la que no calificó como un golpe de Estado. Por ley, Estados Unidos debe suspender la ayuda a cualquier nación cuyo mandatario electo sea expulsado del cargo por un golpe de Estado.

Las fuerzas armadas tomaron la medida después de cuatro días de manifestaciones enormes contra Morsi. Gran parte del enojo surgió de la situación económica deprimida del país y carga impositiva creciente sobre los egipcios, ya cortos de dinero.

Analistas señalaron que Egipto podría dirigirse hacia una situación económica aún peor, dada la escasez creciente de combustible y los apagones, con una repentina y aguda depreciación de la divisa que hará que todo sea más caro, y una reducción drástica de las reservas de divisas extranjeras tan severa que podría dificultar la crucial importación de petróleo y alimentos.

“Pienso que están cerca de entrar a un territorio desconocido”, dijo Caroline Freund, una analista del Instituto Peterson de Ciencias Económicas en Washington.

“Sin estabilidad política y previsibilidad política, no van a regresar inversionistas y turistas”, agregó Freund.

Desde la insurrección que depuso en 2011 al dictador Hosni Mubarak, Egipto se ha hundido cada vez más en la crisis económica.

El levantamiento contra Mubarak fue impulsado por odio a la policía del Estado de mano dura, pero también por un descontento económico y social profundamente arraigado en un país donde casi la mitad de la población de 90 millones vive abajo o cerca de la línea internacional de pobreza de dos dólares por día por persona.

El descontento es aún evidente hoy en las calles de Egipto, donde ciudadanos comunes lamentan las adversidades.

Gihan Ibrahim, de 40 años y madre de cuatro hijos quien se encontraba de compras en un supermercado en El Cairo, dijo que su impresión es que los precios repuntaron en el último año.

“Ya no existe una clase media. Todos ellos se volvieron pobres”, comentó. “Pienso que este período de inestabilidad va a ser largo”.

Conductores egipcios esperan en una larga fila de una estación de gasolina en El Cairo, Egipto, el 25 de junio de 2013. (Foto AP/Amr Nabil, archivo)

Conductores egipcios esperan en una larga fila de una estación de gasolina en El Cairo, Egipto, el 25 de junio de 2013. (Foto AP/Amr Nabil, archivo)