Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Quinua desata guerra comercial andina

En esta imagen tomada el 14 de febrero de 2014, un agricultor boliviano cultiva quinua orgánica en sus campos en Puerto Pérez, Bolivia.(Foto AP/Juan Karita)

LA PAZ, Bolivia (AP) — Dos camiones intentaron burlar un puesto militar fronterizo con 23 toneladas de quinua de Perú que iban a ser vendidas en Bolivia y posiblemente enviadas a Estados Unidos, pero el cargamento terminó en una hoguera.


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En un país con la mitad de su población en la pobreza y casi 20% de niños menores de cinco años desnutridos, suena a herejía destruir alimentos, pero estos días el “grano de oro de los Andes” es centro de una dura disputa comercial entre agricultores andinos de Bolivia y Perú por un lucrativo mercado que el año pasado generó 254 millones de dólares en ventas.

Una gran producción del grano en Perú se está desplazando a Bolivia, que hasta el año pasado fue el primer productor y exportador mundial como consecuencia del boom que estalló hace una década en torno a este nutritivo y saludable cereal tan completo como la leche materna.

Empresas agroexportadoras peruanas han puesto la mira en la quinua por su gran demanda en Estados Unidos y Europa y han implantado una producción a escala industrial en tierras donde por siglos esa planta se ha cultivado artesanalmente en parcelas familiares en los Andes en los dos países.

“Los precios de exportación están bajando incluso en el mercado local porque la quinua peruana más barata entra de contrabando”, dijo Arnulfo Gabriel Cautín, presidente de una de las mayores organizaciones de productores en Bolivia.

Esta semana medio millar de cultivadores del alimento salieron en protesta para pedir al presidente Evo Morales cerrar la frontera al grano peruano. “No creo que sea coincidencia. Ellos (Perú) están metiendo su quinua para obligarnos a bajar los precios, pero es quinua convencional, la nuestra es orgánica”, dijo el agricultor Reynaldo Mamani.

Hace una década, Perú apenas producía el 6% de la producción mundial de quinua mientras Bolivia controlaba el 90%, de acuerdo con la FAO. Pero en 2014, Perú superó a Bolivia con 95.000 toneladas producidas y 25.230 toneladas exportadas frente a las 84.000 toneladas producidas y 23.461 exportadas de Bolivia, aunque los bolivianos han obtenido un mayor ingreso debido al mejor precio de su quinua orgánica, según datos oficiales

“Es verdad que en Perú hay una gran producción este año, incluso con dos cosechas al año en la costa, pero los contrabandistas son bolivianos que llevan nuestra quinua porque tiene mejor precio”, alegó desde Lima, Francisco Diez Canseco, director de Grupo Orgánico Nacional, el mayor exportador de quinua en Perú.

En esta guerra comercial, los papeles se han invertido. Hasta el año pasado la quinua boliviana orgánica llegaba a Perú de contrabando para ser exportada.

Este año quinua convencional producida con fertilizantes químicos en los valles y la costa peruana llegó a Challapata, un poblado en el sur del altiplano boliviano donde los agricultores tazan el precio en ferias semanales al aire libre.

“En lugar de sembrar algunos productores (bolivianos) prefieren contrabandear de Perú porque es más barata para mezclarla y exportarla poniendo en riesgo la reputación de la quinua boliviana”, dijo Cautín.

“A nosotros nos provocó grave perjuicio que entrara a Perú quinua boliviana sin calidad de exportación y que productores de Perú la mezclaran para exportar”, alegó a su vez desde Lima, Diez Canseco.

“Esta competencia no tiene sentido. Productores y exportadores de Perú y Bolivia deberíamos juntarnos en un consorcio para proteger el precio y la calidad”, acotó.

“Fuimos privilegiados hasta 2012, no había competencia. Pero desde 2013 Bolivia y Perú se disputan la posesión del mercado. Los bajos precios de Perú restan competitividad a la quinua boliviana”, dijo el empresario exportador Juan Pablo Seleme.

Muchos productores peruanos obtienen mayores rendimientos mediante el uso de fertilizantes químicos y en la costa lograron producir hasta dos cosechas al año gracias a la ubicación de los valles costeros.

En Bolivia unos 70.000 agricultores cultivan quinua orgánica en tierras más áridas que fertilizan con estiércol de llama aunque en los últimos años el cultivo intensivo obliga a usar insecticidas.

Perú cultiva quinua orgánica en su sierra en menor cantidad frente a la producción industrial convencional.

“Estamos viendo que Perú es más competitivo, puede vender a menor precio porque tiene mejor rendimiento y usa más químicos. Bolivia debe diferenciarse con su quinua orgánica pero hay que demostrar científicamente que es la mejor porque es difícil reconocer el sabor, no es como el queso roquefort”, dijo el antropólogo y experto en granos andinos Pablo Laguna.

En medio de la demanda insaciable de Estados Unidos y Europa, el precio de la quinua orgánica trepó a poco más de 8.000 dólares la tonelada a principios de año y estos días se cotiza a 6.000 dólares. La quinua convencional se cotiza 1.500 dólares menos por tonelada, dijo Eduard Rollet, presidente de Alter Eco una compañía de comercio justo en Estados Unidos.

“Hay tanta oferta en el mercado por la gran producción de Perú que la baja de precios parece irreversible. En una década podría acabar el boom de la quinua porque otros países han comenzado a producirla”, dijo Laguna.

“El año pasado vendimos a 347 dólares el quintal (50 kilos), hoy está en 260 dólares. Eso no cubre los costos”, aseguró Mamami.

“Los efectos del cambio climático” están encareciendo la producción por heladas y sequías más frecuentes en el altiplano, según Mamami.

Entre 1992 y 1996, Bolivia dominó el 90% de las exportaciones seguido de Perú (6 y Ecuador (4%). Para 2012, Bolivia exportó el 75% del global, Perú subió a 23% y Ecuador 2%, según la FAO.

Pero la producción industrial también está afectando a cultivadores de la sierra peruana.

“El precio de nuestra quinua orgánica sigue bajando y nos preocupa. La quinua convencional ha malogrado también nuestros precios”, dijo desde la región peruana de Ayacucho Cirilo Gómez, presidente de la Asociación de Productores Orgánicos de Quinua.

La quinua cultivada en los valles de la costa peruana es más proclive a estar contaminada por el excesivo uso de pesticidas porque crece en terrenos donde antes se cultivaban otros productos, según Sergio Núñez de Arco, director ejecutivo de Andean Naturals, firma estadounidense que importa quinua.

“Los agricultores comprobaron que a los insectos les encanta la quinua”, dijo el ejecutivo. “La razón por la que se cultiva tan bien en el altiplano es que hay menos pestes”.

Los precios de Arequipa, Perú, por la quinua “dulce” de semilla blanca han estado bajando, indicó Núñez de Arco.

Eva Smulders, del Centro de Promoción de Importaciones de los Países Bajos, señaló que la opción para los agricultores andinos será la producción orgánica de calidad.

Por gestión del presidente Evo Morales, la ONU declaró a 2013 Año Internacional de la Quinua pero los productores se quejan del escaso apoyo del gobierno.

También Gómez dice que en Perú “ha sido la demanda y no el gobierno que ha incentivado a las empresas a producir en grande”.

Lo de Perú es tecnológico pero también ecológico. Sus rendimientos son mayores porque hay menos heladas y llueve más en la sierra, mientras que en el altiplano sur de Bolivia llueve menos, según Laguna.

Mamani dijo que con esfuerzo logra producir hasta 1.500 kilos por hectárea mientras que Gómez asegura que en Ayacucho logra producir hasta 2.500 kilos de quinua orgánica. La agroindustria peruana está duplicando.

Pasó antes con la papa, el primer alimento andino que los colonizadores llevaron a Europa en el siglo XVI. Hoy China y Rusia son los mayores productores.

La quinua sacó de la pobreza a cientos de campesinos del altiplano andino, una de las regiones más pobres y donde la agricultura es una proeza. Ahora sienten que el negocio se les va de las manos.