Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Aliados de Obama buscan apoyo para “vía rápida”

Barack Obama, presidente de Estados Unidos. Foto de Archivo, La República.

WASHINGTON (AP) — Partidarios de la agenda comercial del presidente Barack Obama buscaban mantenerla viva este jueves en el Senado antes de que comenzara un debate con potencial devastador. En juego está un acuerdo de libre comercio con México, Canadá, Japón y otras naciones de la cuenca del Pacífico.


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Los partidarios de Obama necesitan 60 votos en el Senado, conformado por 100 miembros, para evitar acciones dilatorias, impulsadas principalmente por los demócratas.

Obama quiere una “vía rápida” para negociar pactos comerciales que el Congreso puede aprobar o rechazar, pero no modificar. Si triunfa, se espera que el presidente pida a los legisladores aprobar de forma expedita el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP por sus siglas en inglés).

La agenda comercial es una de las prioridades del segundo mandato de Obama. Se pensaba que el apoyo iba a ser mayor en el Senado que en la Cámara de Representantes, la cual está esperando acción en el tema, por eso una derrota en el Senado sería especialmente vergonzosa.

La política comercial ha sido rara desde el comienzo. Los legisladores republicanos por lo general apoyan extender los tratados comerciales, pero muchos se reúsan a dar a Obama más victorias.

La mayoría de los legisladores demócratas y grupos liberales se oponen a nuevos acuerdos comerciales porque consideran que se llevarán empleos de estadounidenses al extranjero. Sin embargo, un número incierto de demócratas en ambas cámaras apoyan la policía comercial de Obama y la Casa Blanca ha cabildeado con fuerza para ampliar este grupo.

Los críticos en el Senado atacan el proyecto “fast track” desde muchos frentes, algunos demandan medidas contra los países que abaratan sus exportaciones manteniendo controles artificiales en su moneda. Otros insisten en que el Congreso primero debe lidiar con expiraciones pendientes de un programa de espionaje interno y con el Banco de Importaciones y Exportaciones, el cual ayuda a financiar las exportaciones para empresas grandes, como Boeing.

El senador republicano Rand Paul pasó el miércoles horas en el Senado criticando el programa de vigilancia.

Lo más preocupante para la Casa Blanca es que muchos legisladores que apoyan dar vía rápida a Obama en materia comercial ya anunciaron que no ayudarán hasta que el Congreso elabore un plan que reautorice al Banco de Importaciones y Exportaciones. (I)