Ecuador. Viernes 30 de septiembre de 2016
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UE y Londres chocan sobre los plazos de su divorcio

Un manifestante envuelto en una bandera de la UE participa en una protesta contra la salida británica de la Unión Europea en la plaza del Parlamento, tras el referéndum del día anterior en el que la mayoría de los británicos se inclinó por abandonar el bloque, en Londres, el sábado 25 de junio de 2016. (AP Foto/Tim Ireland)

LONDRES (AP) — La Unión Europea quiere una pronta separación, pero Gran Bretaña está pidiendo más tiempo.

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Altos funcionarios europeos demandaron el sábado que el Reino Unido corte pronto sus lazos con el bloque de 28 naciones — un proceso que Londres dice no comenzará hasta dentro de unos meses — al tiempo que las repercusiones económicas y políticas del referendo británico comienzan a sentirse en el mundo.

“Existe una urgencia… para no tener un período de incertidumbre, con consecuencia financieras, consecuencias políticas”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Jean-Marc Ayrault, en una reunión en Berlín de los seis países fundadores de la UE.

El jefe de la comisión de la UE, Jean-Claude Juncker, advirtió que la separación “no es un divorcio amigable”, pero hizo notar que la relación “no fue nunca un romance fuerte”.

Los británicos votaron 52% a 48% el jueves a favor de poner fin a la membresía de 43 años del país en el bloque europeo.

Pero ningún país ha dejado la UE previamente, así que nadie sabe exactamente como se desarrollará el proceso. En algún momento, Gran Bretaña tendrá que notificar oficialmente al bloque de sus intenciones e iniciar una cuenta regresiva de dos años para negociar su salida. Mientras tanto, Gran Bretaña seguirá siendo miembro de la UE.

En contraste con el clamor de los funcionarios europeos, los líderes de la campaña del Brexit, que habían asegurado a los votantes que la UE ofrecería a Gran Bretaña términos favorables para una nueva relación, estaban mayormente silentes el sábado.

La unión de Inglaterra con Escocia pudiera ser otra baja del referéndum, pues la mayoría de los escoceses votaron a favor de seguir en la UE, pero fueron superados por una mayoría en la más populosa Inglaterra.

La gobernante escocesa Nicola Sturgeon dijo el sábado que su gobierno semiautónomo buscaría negociaciones inmediatas con las naciones de la UE para asegurarse de que Escocia puede seguir en el bloque.

“Vamos a explorar las posibles opciones para proteger el lugar de Escocia en la UE”, dijo tras reunirse con su gabinete en Edimburgo, y añadió que un nuevo referéndum sobre la independencia escocesa es muy posible.

Escocia votó en el 2014 a favor de permanecer en Gran Bretaña, pero esa decisión fue vista como condicional a la permanencia del Reino Unido en el bloque.

Los victoriosos defensores del Brexit en el referendo del jueves han dicho que no hay prisa en activar el Artículo 50 del tratado europeo de Lisboa, que iniciará un proceso de dos años para renegociar los lazos políticos, empresariales y comerciales entre Gran Bretaña y lo que será un bloque de 27 países.

El primer ministro británico David Cameron, que anunció su renuncia el viernes, dijo que será su sucesor, a elegir en octubre, quien debe iniciar el proceso.

Pero el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, dijo el sábado que los británicos han votado a favor de marcharse “y no tiene ningún sentido esperar hasta octubre para intentar negociar los términos de su salida”. “Me gustaría empezar de inmediato”, añadió.

El referéndum ha tenido efectos políticos y financieros en todo el mundo. Las bolsas se hundieron el viernes y el índice Dow Jones perdió 611 puntos, o un 3,4%, su caída más fuerte desde agosto.

La libra se hundió a su nivel más bajo desde 1985, perdiendo más de un 10% de unos 1,50 dólares a 1,35 dólares antes de una leve recuperación, ante el temor a que cortar sus lazos con el mercado único dañe la economía británica y socave la posición de Londres como núcleo financiero.

El resultado del plebiscito también causó un terremoto en la política británica. Los conservadores afrontan una lucha por el liderazgo para suceder a Cameron, y algunos miembros del opositor Partido Laborista también confían en expulsar a su líder, Jeremy Corbyn.

Muchos legisladores laboristas estaban muy a favor de permanecer en la UE y acusan al socialista Corbyn, un viejo detractor de la Unión Europea, de no haber unificado a los seguidores laboristas en la causa por la permanencia.

El diputado laborista Frank Field dijo el sábado que Corbyn “claramente no es la persona adecuada para liderar al partido a unas elecciones, porque nadie sabe si ganará”.

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La periodista de Associated Press Kirsten Grieshaber en Berlín contribuyó a este despacho

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