Ecuador. Viernes 9 de diciembre de 2016
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Marcas y patentes post-BREXIT: Alea iacta est

José Javier Villamarín para La República.

Desde sus inicios la Unión Europea no ha hecho más que expandirse. La salida de Reino Unido es la primera experiencia que soporta esta unión económica y política de 28 países. Hoy en día la palabra “Brexit” es la más pronunciada entre internacionalistas y expertos del derecho comunitario. Detrás del referendo hubo antiguas y nuevas arideces: el control de la inmigración, el recelo ante la burocracia de Bruselas, la defensa de la soberanía nacional, entre otras.

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El mercado único es el corazón de la Unión Europea (UE), y en su centro reposa el libre mercado, sin tasas ni aranceles comerciales. Pero no solo es eso: el mercado único incluye también la libre circulación de bienes, servicios, personas y capitales. En este escenario, uno de los bienes mayores del siglo XXI es el conocimiento. Los activos intangibles son pieza fundamental del desarrollo tecnológico. Y en la esfera comunitaria europea, la Propiedad Intelectual e Industrial comparten y se ven afectadas directamente por normas comunes.

Aquí conviven  entidades como la Patente Europea, la Marca de la Unión Europea, el Diseño Comunitario, el Registro Europeo de Variedades Vegetales e incluso el Nombre de Domino .eu. Dichas instituciones cohabitan con los Certificados Complementarios de Protección para medicamentos (CCP) y con las Directivas de armonización legislativa nacional en la materia. La Unión se ha embarcado también en proyectos de anchura como la Directiva 2016/943 aprobada apenas el pasado 8 de junio sobre la “protección frente a la obtención, utilización y revelación ilícitas de secretos comerciales” o la misma Patente Unitaria.

El proceso hasta la salida definitiva del Reino Unido y el establecimiento de una estable relación con la UE será largo y estará lleno de escepticismos, lo que podría afectar negativamente a las economías europeas. Las lecturas que se presentan ante este fenómeno, desconocido para los europeos, son variadas, y considerando que el Reino Unido conoce y aplica la legislación del mercado único, tal vez, un tratado de libre comercio de bienes y servicios entre este país y la UE sea lo más fácil de alcanzar. (O)

Mira el ensayo completo haciendo click aquí.

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