Ecuador. Sábado 3 de diciembre de 2016
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Las grandes omisiones del discurso económico de Hillary y Donald Trump

WASHINGTON (AP) – Donald Trump y Hillary Clinton expusieron en los últimos días sus visiones económicas en sendos discursos de alto perfil en Michigan. Ambos ahondaron en los impuestos y las regulaciones, los acuerdos comerciales y el crecimiento del empleo, pero tal vez lo más notable de sus discursos es lo que quedó fuera: en buena parte se abstuvieron de mencionar varios retos importantes que han frenado la economía del país y han dificultado el encontrar puestos de trabajo mejor remunerados.Son desafíos que tienden a preocupar a los economistas y que requerirán soluciones que no serán nada simples. Uno de ellos es la fuerza de trabajo cada vez menos eficiente.

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Hay una proporción cada vez menor de adultos en el país que están trabajando o buscando trabajo. La automatización de empleos requiere cada vez más conocimientos tecnológicos de los que muchas personas carecen.

Son problemas que los analistas dicen que requieren una visión transformadora. Sin embargo, ninguno de los dos candidatos expresó nada parecido a los temas de alto alcance que fueron características de campañas electorales anteriores, como la de Bill Clinton o la de George W. Bush. Ambos prometieron un futuro brillante, pero también recalcaron los desafíos del país.

“Es mucho más fácil ser optimista sobre el futuro o denunciar problemas que los votantes ya conocen”, opinó Daron Acemoglu, economista en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, quien ha estudiado el impacto de la automatización en la fuerza de trabajo.

Según los economistas, Estados Unidos enfrenta desafíos de largo plazo más allá de la falta de mantenimiento de carreteras, aeropuertos y túneles.

La capacidad de una economía para expandirse está determinada en gran parte por dos tendencias: El tamaño de su fuerza laboral y cuánto producen sus trabajadores por cada hora de trabajo.

En ambos rubros, Estados Unidos se está debilitando.

En la última década, la población activa ha crecido un promedio de apenas el 0,5% al año, casi la mitad de su ritmo después de la Segunda Guerra Mundial. Gran parte de esa desaceleración se debe al retiro gradual de la gran generación del “baby boom”, 10.000 de los cuales cumple 65 años cada día. Tendencias demográficas similares también están perjudicando gravemente a Europa y Japón.

La productividad -la producción por hora de trabajo- ha aumentado un promedio de apenas un 0,6% al año en los últimos cinco años, el ritmo más lento desde la recesión de la década de 1980. El aumento de la productividad es vital para elevar los niveles de vida, ya que permite a las empresas pagar salarios más altos sin tener que subir los precios de sus productos o servicios.

Todo esto significa que Estados Unidos puede estar atascado en un patrón de crecimiento bajo en los próximos años. Los funcionarios de la Reserva Federal calculan ahora que el potencial de crecimiento de la economía es de apenas entre 1,8% y 2% al año, por debajo del ritmo de entre 2,5% y 2,8% hace cinco años.

  

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