Ecuador. martes 12 de diciembre de 2017
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El Botánico de Nueva York recrea los jardines de la Alhambra

Los jardines de la Alhambra  de Granada se crearon pararepresentar el paraíso en la tierra, por eso persiguen el placer de los sentidos, narra el Diario 20 minutos de España. Para el olfato, las plantas aromáticas  y las flores; el color, la luz y la sombra son un regalo para la vista; para el tacto, las texturas de los materiales más selectos; para el gusto, el sabor de la fruta que crece en los árboles. El complicado sistema hidráulico hace posible las más delicadas fuentes, que miman el oído.


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En la construcción y posteriores ampliaciones siempre se ambicionó adornar con esmero hasta el último espacio. Las paredes están atestadas de yeserías y cerámicas con motivos vegetales y caligráficos. Las cubiertas están protegidas por madera labrada y muchos de los arcos interiores son falsos y su único fin es el solaz de quien los contempla.

El Jardín Botánico de Nueva York rinde homenaje a la exuberancia y sofisticación de una de las construcciones más importantes de la historia con una muestra de plantas, elementos decorativos, manuscritos, pinturas, fotos, objetos y poesía relacionados con el palacio-fortaleza granadino.

Spanish Paradise: Gardens of the Alhambra (Paraiso español: jardines de la Alhambra) es la parte botánica de esta celebración, que evoca la estética, los colores y los aromas que concentra esta arcadia andalusí.

Romero, calas, limoneros y palmeras datileras

La interpretación de los míticos jardines de la ciudad amurallada ocupan unos 1.400 metros cuadrados de la superficie del recinto. Plantas, fuentes y elementos arquitectónicos se combinan para dar una idea de cómo el monumento sigue siendo un ejemplo de armonía entre la naturaleza y el diseño.

La variada vegetación mediterránea incluye entre otras especies romero, lirios africanos, buganvillas, calas, heliotropos y salvia. Entre los árboles hay ejemplares de limoneros, granados o palmeras datileras que junto a las rosas proporcionan la mezcla de fragancias que atesora la Alhambra desde épocas medievales.

En las galerías interiores del jardín botánico hay pequeños ejemplos arquitectónicos de las características de la construcción para una mejor comprensión del reto que supone para la época una ciudad amurallada dotada de tanta sofisticación. Triples arcos, parterres, pilas y fuentes ilustran una irrepetible mezcla de arquitectura, ingeniería y horticultura.

Levantó pasiones entre  artistas y célebres viajeros de todas las épocasLa muestra no se limita a lo suntuoso de la flora. La exposición Historical Views: Tourists at the Alhambra (Visiones históricas: Turistas en la Alhambra) es un compendio de las pasiones que ha levantado la construcción en artistas y viajeros internacionales.

La Hispanic Society of America proporciona al Jardín Botánico de Nueva York rarezas bibliográficas, impresiones, fotografías, acuarelas y objetos relacionados con la Alhambra, desde el siglo XVI al XX.

Entre las joyas de la colección hay documentos del siglo XVI que ofrecen las primeras descripciones detalladas de la Alhambra. Los grabados que entre 1665 y 1668 elaboró el artista francés Louis Meunier incluyen también las primeras manifestaciones artísticas que muestran los interiores del palacio.

Destaca también un diario del escritor romántico Washington Irving, un amante de la cultura española, que publicó una colección de ensayos e historias relacionados con la Alhambra, de la que se enamoró tras pasar el verano de 1829 alojado allí.

Los organizadores completan esta revisión con lecturas de poemas y mesas redondas en torno a la figura del granadino Federico García Lorca, degustaciones de comida mediterránea y actuaciones de flamenco.