Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
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Charlie Kaufman regresa con cinta animada para adultos

Charlie Kaufman

Italia (AP) — Es extraño pero cierto que una de las películas más humanas y emocionalmente complejas en el Festival de Cine de Venecia incluye a un elenco de títeres.


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Los críticos se están deshaciendo en elogios para “Anomalisa”, una cinta escrita por Charlie Kaufman, el ingenioso guionista de “Being John Malkovich” y “Eternal Sunshine of the Spotless Mind”, codirigida por Kaufman y el animador de stop motion Duke Johnson.

Tierna, divertida y perturbadora, la cinta sigue al orador motivacional Michael Stone en un viaje de negocios a Cincinnati mientras lucha por comprender por qué se siente desconectado del mundo y de casi todos a su alrededor.

La película es una adaptación de una obra escrita por Kaufman como Francis Fregoli, un nombre tomado del síndrome de Frégoli, raro desorden que hace que la gente piense que todos los demás en el mundo son una persona.

Kaufman dijo que el síndrome lo impactó como “una metáfora para cierto tipo de aislamiento o disociación”.

Se dio cuenta de que podía reproducir el sentimiento “con tres actores, uno de los cuales interpreta 50 personajes”.

En “Anomalisa”, David Thewlis hace la voz de Stone, Jennifer Jason Leigh la Lisa, una empleada de un servicio telefónico de atención al cliente y la única persona con la que Stone siente una conexión, y Tom Noonan da vida a todos los demás personajes, desde la esposa y el hijo del protagonista hasta un taxista y personal de un hotel.

La misteriosa similitud vocal es uno de los muchos aspectos perturbadores del filme, que mezcla autenticidad emocional con animación de stop motion. Los personajes son títeres (pueden verse claramente las costuras que unen los segmentos de sus cabezas) pero también son increíblemente detallados e intensamente vívidos.

La escena más impresionante es una de sexo explícita y altamente creíble.

“No queríamos que resultara cómica”, dijo Kaufman en una entrevista en Venecia el miércoles. “Quisimos que fuera real. No como que, ‘Ay, mira, son títeres teniendo sexo”’.

“La gente ha dicho que es realmente incómodo”, añadió en tono de aprobación. “Sienten que están espiando algo que no deberían”. (E)