Ecuador. Miércoles 7 de diciembre de 2016
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“Tiempo sin pulso” muestra un retrato íntimo del duelo

Foto: www.tomatazos.com

MORELIA, México (AP) — Los efectos en los años posteriores a la muerte prematura de uno de los integrantes de una familia son explorados por la directora Bárbara Ochoa en su ópera prima “Tiempo sin pulso”.

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Martha (Carmen Beato), tiene arranques neuróticos, llora desconsolada por las noches e insiste en celebrar el cumpleaños de su hijo Esteban, aunque ya no esté más con ella.

Bruno (Andrés Lupone), su hijo menor, no tiene interés en seguir en la universidad. Tampoco se atreve a tener novia, ni siquiera se siente bien masturbándose. Su hermana, su padre y la empleada doméstica los observan, saben que algo no anda bien, pero no se lo dicen.

Las cosas empiezan a cambiar cuando reaparece Elisa, la primera novia de Bruno.

“Tiempo sin pulso” habla de la resistencia de Bruno, de la capacidad que tiene para salir de este momento estático en su vida”, dijo Ochoa el sábado en conferencia de prensa en el Festival Internacional de Cine de Morelia donde es uno de los largometrajes mexicanos de ficción en competencia. “Me interesaba contar una historia alrededor de la culpa como algo que te paraliza, que no te deja, en este caso, sentir, vivir la pulsión sexual”, agregó.

Ochoa, egresada del Centro de Capacitación Cinematográfica, también escribió el guion para la cinta que marca el debut actoral de Lupone y Rubén Pablos, quien interpreta a su padre.

La directora dijo que el proceso para encontrar al actor que interpretara a Bruno fue largo y finalmente eligió al hijo de uno de sus profesores de cine.

“Creo que todo salió muy bien, sobre todo por el trabajo que hizo Bárbara con nosotros, yo no me sentía nada seguro de hacerlo bien pero con las indicaciones de Bárbara veía una direccionalidad en esto”, dijo Lupone.

Beato, quien cuenta entre sus créditos con cintas como “Arráncame la vida”, “Después de Lucía” y “El anzuelo”, crea un contrapeso en el elenco y logra conmover al público en su papel como madre ante la repentina muerte de su hijo.

“Recurría a pérdidas personales cuando ya no podía volver a repetir porque me era desgastante”, dijo Beato. “Se desmorona la familia y ella misma, una mujer intelectual que da clases en la facultad, se le acaba la vida, es como asomarte por una ventanita y ver lo que pasa con esta familia”.

La cinta fue realizada con apoyos del Instituto Mexicano de Cinematografía. Durante la presentación Ochoa condenó los recortes presupuestales que se prevén para el próximo año en materia de cultura en México.

“Es muy importante poder seguir haciendo cine y si los recortes presupuestales ocurren como propone el ejecutivo y los legisladores el levantar una ópera prima se vuelve muy complicado”, dijo. “Tenemos que alzar la voz y pedir que no suceda esto”.

(F)

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