Ecuador. viernes 22 de septiembre de 2017
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Holland complace en “Spider-Man: Homecoming” 

Tom Holland en Spiderman foto i.ytimg.com

Algo es seguro: no ha habido falta de variedad en las versiones de Spider-Man los últimos 15 años.


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Primero estuvo Tobey Maguire, quien bajo la dirección de Sam Raimi presentó tres películas que introdujeron al superhéroe a la época moderna. Luego llegó Andrew Garfield, cuyas dos películas con Marc Webb fueron inmediatamente olvidadas. Ahora, como en toda buena franquicia, están tratando de comenzar de nuevo, en esta ocasión con un actor con una edad más apropiada, Tom Holland, en “Spider-Man: Homecoming” (“Spider-Man: De Regreso a Casa”).

Y lo mejor es que, dejando a un lado el cinismo de los superhéroes, “Spider-Man: Homecoming” es realmente entretenida. El director Jon Watts, cuyo único largometraje anterior es el thriller independiente “Cop Car”, estampó con confianza su sello en este amigable Hombre Araña al tomar una medida atrevida: eligió a verdaderos adolescentes para interpretar a adolescentes.

Sí, después de dos películas con hombres casi treintones luciendo el traje de Spider-Man tras ser mordidos por una araña, finalmente el papel recae en un chico (y nos podemos saltar la historia del origen y el tío Ben). En vez, la película de Watts, que sorprendentemente contó con seis guionistas, presenta a Peter Parker (Holland) justo antes, durante y después de los acontecimientos de “Captain America: Civil War” (“Capitán América: Civil War”), que presentó por primera vez al Spider-Man de Holland en una batalla épica con los Avengers.

En vez de apelar a un segmento de “la semana pasada en Marvel” para retomar la historia, nos presentan una versión fresca desde la perspectiva de Peter. Él es sencillamente un chico emocionado que filmó la aventura completa y desde entonces ha tenido ganas de vivir más acción tipo Avengers.

Trata, de una manera tierna, de demostrar su temple al esperar ociosamente en Queens a que lo llame Tony Stark, mientras ayuda a algunos ancianos, recupera bicicletas robadas y hace otros encargos.

Lo que no sabe es que por ocho años un supervillano ha estado emergiendo de su ciudad bajo la forma de un trabajador de la construcción malo, Adrian (Michael Keaton), que decide comenzar a portarse mal tras perder su empleo ante un equipo del gobierno que limpia las zonas de desastre tras peleas de superhéroes.

Peter, con su noble corazón, su inocencia y su disposición para demostrar quién es, asume compromisos más grandes de los que puede controlar al tiempo que intenta de cursar la escuela secundaria. El tiempo pasa y justo cuando uno cree que no tiene que preocuparse por los personajes, la historia toma un giro que mantiene el interés hasta el final.

La película desborda talento estelar, incluso en los papeles más pequeños y sin contar a astros de Marvel como Robert Downey Jr. (quien emana carisma y encanto incluso cuando telefonea en algunas escenas), o Jon Favreau. Tan solo en la secundaria están la increíble Michelle (Zendaya), la guapa Liz (Laura Harrier) y el mejor amigo Ned (Jacob Batalon), quien es toda una revelación. Hannibal Buress y Martin Starr agregan momentos muy divertidos. Entre los secuaces de Adrian se destacan Logan Marshall-Green y Michael Cernus. Incluso el traje de Spider-Man tiene a una ganadora de Oscar detrás de su voz (Jennifer Connelly).

Y por supuesto está Holland, un actor increíble desde “The Impossible” (“Lo imposible”) con la combinación perfecta de empatía, emoción y despiste como para hacer que Peter Parker trabaje en los años por venir. La mayor parte del tiempo “Homecoming” se disfruta. Es ligera, inteligente y la primera película de Marvel que realmente considera cómo sería para un grupo de chicos vivir en un mundo donde los superhéroes son reales.

Mi único problema con “Spider-Man: Homecoming” es que a pesar de todo su encanto y realismo sobre la raza, la vida en la secundaria y los asuntos de las clases, tiene un cierto problema con las mujeres. Todos los personajes femeninos importantes o medio importantes lucen como modelos. No sería un problema si la película no presentara una variedad tan realista de hombres y adolescentes o si se preocupara menos por enviar el mensaje de que “la tía May es guapa”, que va un poco lejos. Pero cuando se juntan ambas cosas uno se pregunta si la cinta hubiera sido un poco diferente si entre los seis guionistas hubiese estado una mujer.

Pero al igual que Peter tiene un poco que crecer, esta franquicia también.

“Spider-Man: Homecoming” de Sony Pictures tiene una clasificación PG-13 en Estados Unidos, pues algunas escenas violentas podrían ser inadecuadas para menores de 13 años. The Associated Press le da tres estrellas de cuatro.

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Lindsey Bahr está en Twitter como www.twitter.com/ldbahr