Ecuador. miércoles 13 de diciembre de 2017
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Muere Amalita Fortabat, la mujer más rica de Argentina

Buenos Aires, 18 feb (EFE).- Amalia Lacroze de Fortabat, fallecida hoy en Buenos Aires a los 90 años, es considerada la mujer más glamurosa de Argentina de las últimas décadas, en las que pasó de ser una poderosísima empresaria a una reconocida filántropa y coleccionista de arte.


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“Amalita”, como se le conocía popularmente, supo codearse con las familias más ricas del mundo y con artistas de la talla del estadounidense Andy Warhol, quien la retrató a comienzos de la década de 1980.

Tuvo una vida intensa y esplendorosa, aunque no exenta de polémicas y algunos escándalos, como cuando se separó del abogado Hernán de Lafuente, su primer marido y padre de su única hija, para casarse en 1947 en Uruguay con el empresario Alfredo Fortabat, 27 años mayor que ella y de quien heredó más tarde su fortuna.

María Amalia Sara Lacroze Reyes Oribe de Fortabat nació el 15 de agosto de 1921 en el seno de una aristocrática familia de Buenos Aires.

Al cumplir un año sus padres se trasladaron a París y tiempo después regresaron a la capital argentina, donde en 1941, ya de novia de Lafuente, conoció a Alfredo Fortabat.

La relación entre ambos fue de película. “Amalita” invitó a su casamiento al empresario y este, que también tenía esposa, no acudió a la boda porque no “podía soportar” perderla y años después simuló un encuentro casual en Europa con el matrimonio de Lafuente y le confesó su amor.

Las separaciones de sus respectivas parejas para casarse en Uruguay supusieron un escándalo de enormes proporciones en aquella época, en la que el divorcio no era legal y estaba mal visto socialmente.

Lacroze comenzó a acompañar a su segundo marido a todos sus viajes de negocios y ambos permanecieron juntos hasta 1976, cuando Fortabat murió a causa de un accidente cerebrovascular.

A los 55 años, heredó una de las mayores fortunas del país, que incluía 160.000 hectáreas de tierra, miles de cabezas de ganado, tres aviones, un helicóptero, un barco, varios automóviles y la cementera Loma Negra, de la que se encargó personalmente.

“Yo trabajé con mi marido, pero poco. Cuando él se fue, se me cayó todo encima, así que me puse a trabajar como si entendiera todo. Y al final entendí. Entendí muy bien”, solía decir desde entonces la “Dama del cemento”.

En poco tiempo triplicó el patrimonio de esta compañía gracias a sus fluidos vínculos con la dictadura militar y, según la revista Forbes, se convirtió en la mujer más rica de Argentina, con un patrimonio calculado en 1.800 millones de dólares.

En 1976 creó la Fundación Fortabat, que desde entonces se estima que ha donado más de 40 millones de dólares a hogares infantiles, escuelas y centros culturales.

Su interés por la cultura la llevó a presidir el Fondo Nacional de Bellas Artes en 1992 y hace cuatro años impulsó la creación del Museo Fortabat, que alberga cerca de 400 obras de arte que poseía como coleccionista.

En la década de 1990, el entonces presidente Carlos Menem la nombró “embajadora itinerante” y la empresaria entró en el sector de medios de comunicación con la compra de acciones en el diario La Prensa y en emisoras de radio.

Su aporte económico también fue decisivo para el crecimiento del equipo de fútbol Loma Negra de Olavarría, que llegó a tutearse con los grandes clubes del país durante algunos años.

En 2000 dejó a su nieto, Alejandro Bengolea, a cargo de la cementera, pero cinco años después la empresa fue vendida al grupo brasileño Camargo Correa y Lacroze de Fortabat abandonó la actividad empresaria para dedicar más tiempo al arte y a sus actividades filantrópicas.

Sus problemas de salud comenzaron hace una década con una fractura de la cadera y en los últimos años le llevaron a suspender prácticamente todas sus apariciones públicas.

Amalia Fortabat será velada en una ceremonia íntima y sus restos serán enterrados mañana, domingo, en Buenos Aires. EFE