Ecuador. Viernes 18 de Agosto de 2017
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El mundo se queda sin la versátil voz de Al Jarreau

Al Jarreau.

Pese a que suele asociarse a Al Jarreau al mundo del jazz, su voz, que se extinguió hoy en Los Ángeles (EE.UU.), fue tan versátil que se erigió en el único artista en la historia de los Premios Grammy capaz de ganar en tres estilos diferentes: pop, jazz y rhythm & blues.


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El estadounidense Alwin “Al” Lopez Jarreau, nacido en Milwaukee (Wisconsin) el 12 de marzo de 1940 y fallecido hoy, a los 76 años de edad, fue una de las grandes figuras del jazz, pese a que comenzó su carrera de manera tardía y a que para el gran público siempre será el intérprete de la balada “soul” con la que abría cada capítulo la serie “Moonlighting”.

Jarreau comenzó a cantar a los cuatro años, ya que sus hermanos mayores eran cantantes y continuamente le animaban a que escuchara jazz.

Gran aficionado a la radio, con ella aprendió a armonizar en segundo y tercer grado y desarrolló su oído, lo que posteriormente le permitió improvisar todo tipo de sonidos.

Pero su carrera musical empezó muy tarde, ya que antes pasó por la universidad, donde se graduó en Psicología y, posteriormente, trabajó en una institución de San Francisco, en la que asistía a personas que habían sufrido diversas adicciones.

Hasta los 28 años, la música fue un “hobby”. En aquel momento dejó la Psicología y se entregó a ella. No obstante, tuvo que esperar siete años hasta firmar un contrato con la Warner, con la que grabó en 1975 su primer disco de larga duración, titulado “We got by”.

Este primer trabajo fue muy bien acogido por la crítica, aunque en Estados Unidos no alcanzó gran notoriedad, a diferencia de Europa, donde le fue concedido el German Grammy Award al mejor artista internacional revelación en 1975.

Un año después salió a la venta su segundo disco, “Glow”, con el que ganó el segundo German Grammy.

El año 1977 supuso un punto de inflexión en su carrera musical, ya que llevó a cabo su primera gira mundial, de la que salió su álbum en directo “Look to the rainbow”, grabado en Europa. Esta grabación obtuvo, en la categoría de Mejor Cantante de Jazz, el primero de los seis premios Grammy con los que, según la web oficial, fue galardonado.

En 1978 ganó en la misma categoría por “All fly home”.

Entró en el “top ten” de los más vendidos con dos temas de su álbum “Breakin’ Away” en 1981, el que dio título al larga duración y “Blue rondo a la turk”, con los que obtuvo sendos Premios Grammy a la mejor interpretación pop y jazz, respectivamente.

Tras repetir grabación en directo con “Live in London” en 1984, dos años después llega el que sería gran “hit” de su carrera, su interpretación de “Moonlighting”, la sintonía de la serie homónima protagonizada por Bruce Willis y Cybill Shepherd, con la que ganó popularidad fuera de los círculos jazzísticos.

Su quinto premio Grammy, primero en la categoría de R&B, lo consiguió en 1992 por “Heaven and earth”.

Sus trabajos continuaron apareciendo regularmente durante la última década del siglo XX, una actividad discográfica que decayó en cantidad a partir de 2000, pero que mantuvo una gran calidad con grabaciones como “Tomorrow Today” (2000), “All I Got” (2002) y “Accentuate the Positive” (2004).

En 2006 grabó junto al guitarrista y cantante estadounidense George Benson “Givin’ It Up”, con el que consiguieron otro Premio Grammy, en este caso en la categoría de Mejor Interpretación R&B, el sexto en la carrera de Jarreau.

Su prolífica carrera, que incluyó 26 discos, entre los que figuran varias recopilaciones y grabaciones en directo, concluyó en los estudios con “My old friend: Celebrating George Duke”, un homenaje al pianista de jazz estadounidense que vio la luz en 2014.

A sus 76 años, acababa de anunciar su retirada de los escenarios y hoy, a un mes de cumplir los 77, su versátil voz se apagó para siempre. EFE