Ecuador. sábado 23 de septiembre de 2017
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Christian Bale es un reportero de la Associated Press en “The Promise”

Christian Bale

NUEVA YORK (AP) — La vida del escriba de una agencia de noticias ha sido, tradicionalmente, trabajar en el anonimato. Christian Bale está lejos de eso, pero en “The Promise” el actor interpreta a un reportero de The Associated Press en Constantinopla a principios de la Primera Guerra Mundial, cuando comenzó la masacre y deportación de armenios bajo el Imperio Otomano.


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Bale no es la figura central en la película; el papel principal es el de Oscar Isaac como un estudiante armenio de medicina. Pero como un periodista atrevido que le planta la cara al poder disparando mensajes poderosamente formulados, es esencial para llamar la atención a las atrocidades contra los armenios.

La matanza de hasta 1,5 millones de armenios en la Turquía otomana durante y después de la Primera Guerra Mundial es considerada por los estudiosos como el primer genocidio del siglo XX. Turquía niega que haya ocurrido un genocidio; argumenta que el total de armenios muertos fue menor y resultado de la agitación social y de la guerra, no de una política deliberada.

El papel de Bale en la cinta es sin duda la representación más protagónica y heroica de la AP en la gran pantalla en sus 171 años de historia. Y si la AP no ha recibido un mayor reconocimiento en el cine, al menos se apuntó oro con el ganador de un Oscar. Bale no solo es uno de los actores más respetados de la industria, también es algo más glamoroso que la mayoría en la sala de prensa de la agencia.

Su personaje es compuesto pero basado en hechos reales, una historia con la que los realizadores de “The Promise” estaban bien familiarizados.

“La Associated Press fue extremadamente activa durante el periodo de genocidio y gran parte de lo que los estadounidenses conocían de lo que estaba ocurriendo fue gracias a la valiente cobertura noticiosa de los periodistas de la Associated Press”, dijo el productor Eric Esrailian. “Uno escucha todas estas cosas sobre noticias falsas y difamación de periodistas y entonces mira atrás a esa era, cuando lo que sabíamos sobre la Primera Guerra Mundial era gracias a los periodistas”.

Aunque la AP mantuvo una firme política de no incluir en sus notas la firma del autor hasta 1921, su corresponsal en Constantinopla en 1915 — la época en la que transcurre el filme — era J. Damon Theron. Sus despachos de la época (dos años antes de que Estados Unidos entrara a la Primera Guerra Mundial) siguen siendo impresionantes por su contundencia. En abril de 1915, la AP reportó sobre la masacre de 800 aldeanos en una región de Turquía y 720 en otra. En junio habló de la creciente presencia de oficiales alemanes.

Y en septiembre de 1915, publicó una historia particularmente fuerte que abrió diciendo: “En virtud de la total supresión de todas las noticias sobre el tema, el gobierno turco ha logrado erigir un muro impenetrable sobre sus acciones hacia todos los armenios”. El reporte luego apuntó que los censores estaban prohibiendo los despachos periodísticos.

“La tendencia del gobierno otomano de negar del todo que los armenios están siendo perseguidos, o de darle a sus actos una base y carácter obviamente artificiales, tendría un solo resultado, a saber: indicar que está tanto avergonzada como temerosa de que se conozca la verdad”, decía el reporte, publicado por el New York Times.

Para los realizadores de “The Promise”, fue un momento en el periodismo que conlleva una lección: la necesidad de una prensa con voz plena hoy.

“Como el cambio climático”, dijo Bale. “Existe esta distracción en que hay gente tratando de hacer parecer que todavía existe algún debate al respecto, como si hubiera otro punto de vista válido que no ha sido completamente desacreditado. ‘Ay, no, tenemos que tomar en cuenta los dos lados’. Estoy seguro de que para la mayoría de las historias, es absolutamente correcto mostrar los dos lados, o más, de la historia”.

Bale se reunió con eruditos y estudió a periodistas de la época, centrándose en Lincoln Steffens, un celebrado aireador de escándalos. El director Terry George también exhortó al actor a mirar a Christopher Hitchens para capturar las “fuertes ganas” de un reportero.

“El genocidio armenio y lo que sucedió fue no de los acontecimientos más reportados de la Primera Guerra Mundial en Estados Unidos”, dijo George. “Se produjo en un momento crucial para el periodismo en el que se pasó de reportar testimonios de oídas con estilo staccato al movimiento ‘muckrucker’, que era un movimiento hacia el comentario”.

La película, agregó George, “es con certeza un saludo a la AP”.