Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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El príncipe Enrique, el popular miembro de la familia real británica

El príncipe Enrique de Inglaterra, que hoy anunció su compromiso con la actriz estadounidense Meghan Markle, es el miembro de la familia real británica más popular, tras afrontar el trauma por la muerte de su madre, Diana de Gales, y superar más de un escándalo por su afición a las fiestas.


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El hijo de Carlos y Diana de Gales, de 33 años, nunca ha sido un miembro de la familia real convencional.

Nacido en Londres el 15 de septiembre de 1984, Enrique tuvo una infancia marcada por el divorcio de sus padres y, sobre todo, por la muerte de su madre, que falleció el 31 de agosto de 1997 en un accidente de tráfico en París cuando él tenía trece años.

Con el tiempo, Enrique se convirtió en el foco de atención mediático por sus excentricidades juveniles, impropias del estricto protocolo real, que le situaron como el hijo rebelde con una vida por enderezar.

En 2002, fuentes de palacio confirmaron que el príncipe Enrique, a sus 17 años, había experimentado con el alcohol y el cannabis.

Tres años después, Enrique protagonizaba otro escándalo al disfrazarse de soldado nazi en una fiesta de disfraces, algo que volvió a situarle en el centro de atención, como cuando se publicaron fotos donde aparecía desnudo en una fiesta en Las Vegas (EEUU).

Igual que su hermano mayor, el príncipe Guillermo, Enrique cursó sus estudios secundarios en el elitista colegio Eton, donde terminó en 2003, para luego empezar un año sabático que aprovecharía para viajar a Australia y trabajar como granjero.

En 2005, según los medios, una profesora del Eton que dijo haber escrito gran parte de un trabajo de arte de Enrique ganó un juicio en el que acusó el centro educativo de poner fin a su contrato justo después de reconocer que le ayudó.

Ese mismo año, Enrique ingresó en la prestigiosa Real Academia Militar de Sandhurst, cerca de Londres, para formar parte del ejército británico, graduarse como alférez y formar parte del regimiento de caballería “Blues and Royals of the Hausehold Cavalry”.

Su estancia en el cuerpo le llevó a servir en Afganistán hasta en dos ocasiones, sacarse el título de piloto de helicóptero Apache e incluso disparar contra los talibanes, como reconoció en 2013.

Esa etapa le sirvió para madurar y encontrar su papel en la familia real, como admitió este verano, al asegurar que fue la mejor etapa de su vida pues en el pasado se había llegado incluso a plantearse dejar de formar parte de la realeza británica.

Su carrera militar acabó en 2015, poco después de que pasara a la quinta posición en la línea de sucesión del trono por el nacimiento de la hija de Guillermo, su sobrina Carlota.

Así, Enrique quedó en la línea sucesoria detrás de su padre, el príncipe Guillermo y los dos hijos de éste.

La primera visita oficial de Enrique en solitario al extranjero fue a Nueva York en 2009, cuando visitó la “zona cero” y participó en diversos actos benéficos.

Como representante de su abuela, la reina Isabel II, Enrique estuvo en 2012 en Jamaica, Bahamas y Brasil, además de ser embajador de los Juegos Olímpicos de Londres en ese mismo año.

En 2013 realizó otro viaje a Estados Unidos para visitar las zonas afectadas por el huracán Sandy en Nueva Jersey y un año más tarde volvió a volar al continente americano, este vez para visitar Chile, donde se reunió con la presidenta, Michelle Bachelet.

Su inclinación a ayudar a los demás es lo que ha llevado a Enrique a ejercer el patronazgo de varias organizaciones benéficas, entre ellas “Senteable”, fundada por él en 2006 para ayudar a huérfanos en la africana Lesotho.

El príncipe Enrique nació el 1984 en el Hospital de Sant Mary de Londres y una de sus primeras apariciones públicas fue el 17 de junio de 1989, cuando asistió con el resto de la familia real a la revista de tropas que se realiza en celebración del cumpleaños oficial de Isabel II. EFE