Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
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El ADN de Strauss-Kahn, hallado en la falda de la camarera

Strauss-Kahn, durante su comparecencia en el juzgado el pasado jueves.

Las pesquisas en el caso de Dominique Strauss-Kahn prosiguen y los investigadores aseguran haber encontrado restos de ADN del ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) en la ropa de trabajo que llevaba la señora de la limpieza el día en que esta le denunció por intento de violación y agresión sexual en un hotel de Nueva York.
Según informaron ayer las cadenas de televisión NBC y ABC, los servicios de investigación forense de Nueva York compararon los restos de ADN encontrados en la falda de la camarera con las muestras genéticas que se tomaron de Strauss-Khan el día en que fue detenido. Según los medios citados, se estarían practicando las mismas comprobaciones de ADN en otras pruebas encontradas en la habitación del Sofitel donde presuntamente se produjo la agresión.


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Después de abandonar la prisión, el ex director del FMI vive ahora vigilado en Manhattan.

DSK, como es conocido en Francia el político socialista, está acusado formalmente de agresión sexual e intento de violación de una empleada de la limpieza de 32 años. Si es declarado culpable, DSK tendrá que enfrentarse a penas de entre 3 a 25 años por cada uno de esos delitos, según su gravedad. La próxima vista judicial será el 6 de junio.

Ayer, la cadena de televisión Fox informaba, citando fuentes cercanas a la investigación, que el ex director gerente había amenazado a la camarera cuando intentó resistirse al ataque diciéndole indignado y preguntándole a la vez: “¡Tú no sabes quién soy yo! ¿Es que no sabes quién soy?”. Según Fox, la señora de la limpieza no paraba de suplicar que la dejase ir.

En libertad —vigilada las 24 horas del día— bajo fianza tras pagar un millón de dóalres desde el pasado viernes, el apartamento donde reside Strauss-Kahn en Nueva York se ha convertido en objeto de curiosidad morbosa para los turistas y de punto de peregrinaje informativo para los medios de comunicación.

El economista y político francés ha querido explicar a sus compañeros de trabajo hasta hace una semana por qué dimitió como director del FMI: “No puedo permitir que el Fondo —y vosotros, queridos colegas— tenga que compartir mi propia pesadilla personal. Por eso tenía que irme”. En un correo electrónico enviado al hombre que le ha sustituido en el cargo temporalmente, John Lipsky, y que solicitó que fuera reenviado al resto del Fondo, DSK lamenta “con profunda tristeza y frustración” haber tenido que marcharse “en estas circunstancias”. “Niego en los términos más duros posibles las acusaciones”, escribe. “Confío en que la verdad prevalezca y sea exonerado”, prosigue el político mejor situado hasta hace solo unos días para sustituir a Nicolas Sarkozy en la presidencia de Francia. Strauss-Kahn acaba su mensaje dando las gracias a los trabajadores del FMI y deseándoles suerte en el futuro.