Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Enroque en Rusia: Putin volverá al Kremlin y Medvédev al Gobierno

La gran incógnita sobre quién gobernará Rusia los siguientes seis años tras las elecciones de 2012 se ha aclarado hoy: Vladímir Putin volverá al Kremlin y el actual jefe de Estado, Dmitri Medvédev, le sucederá al frente del Gobierno.


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Apoyado ese enroque por el gobernante partido Rusia Unida, que agrupa a la burocracia del Estado ruso, nadie duda de que así será, ni siquiera la oposición.

Preguntado los últimos meses sobre si se presentará o no de nuevo a la presidencia, Medvédev invariablemente pedía “mantener un poco más el suspenso”.

Él mismo fue hoy quien propuso a Putin como candidato a la presidencia de Rusia en las elecciones de marzo de 2012.

“Considero que sería correcto que el congreso apoye la candidatura del presidente del partido, Vladímir Putin, para la presidencia” de Rusia, dijo Medvédev ante los delegados de Rusia Unida (RU).

La sala en pleno se alzó y volvió hacia Putin en unas “largas y estruendosas ovaciones”, como solía definir la prensa soviética las reacciones de los congresos comunistas a las palabras de sus líderes.

Poco después, Medvédev expresó la seguridad de que Putin ganará las elecciones presidenciales.

“Estoy convencido de que elegiremos a nuestro candidato y no a ningún otro”, afirmó.

A cambio, el actual jefe del Gabinete de Ministros y desde ahora posible futuro presidente de Rusia expresó la esperanza en que Medvédev aceptará encabezar el futuro Gobierno.

   Poco antes, Putin propuso “seguir la tradición” de que el actual jefe de Estado encabece la lista electoral de Rusia Unida en los comicios legislativos de diciembre, aceptada por Medvédev, quien dijo estar dispuesto a “dedicarse al trabajo en el partido” y a encabezar el futuro Gobierno.

Seguidamente, los integrantes del “tándem gobernante” se abrazaron en medio de nuevas ovaciones de la sala.

Enfocado por las cámaras de televisión, Medvédev parecía retener el disgusto mal oculto y mantener las apariencias.

Su asesor y mano derecha Arkadi Dvorkóvich fue más directo, al comentar en Twitter: “Pues sí, no hay motivo para la alegría”, en respuesta a los numerosos comentarios sobre la promoción de la candidatura de Putin.

Dvorkóvich ni siquiera se presentó en el Congreso y explicó que “el Palacio de Deportes (de Luzhniki, donde se celebró el congreso de RU) es más apropiado para jugar al hockey”.

Mientras, Putin aparecía radiante y aún más seguro de sí mismo que siempre.

“Nadie en esta vida nos puede tumbar del caballo”, dijo al iniciar su discurso, y, por si fuera poco, añadió que no ha perdido “la voz de mando” y hasta podría hablar sin megafonía, pese a las dimensiones del estadio de Luzhniki.

En su breve discurso Putin prometió aumento de salarios y facilidades para adquirir parcelas a los empleados del sector público, al tiempo que abogó por “mayores impuestos para los ricos que para la clase media”.

Ello significaría el fin del porcentaje único de Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas (IRPF) en Rusia que permitió solucionar los problemas de recaudación a principios de la década pasada.

También aseveró “mejorar el clima” para los negocios, “garantizar reglas justas de competencia, una política económica estable y predecible”.

Putin prometió, además, el rearme total de las Fuerzas Armadas de Rusia “en los próximos 5-10 años”.

Medvédev, por su parte, prometió, si es elegido como auguran los analistas, impulsar desde el Gobierno la modernización que ha pregonado como jefe de Estado.

El congreso de Rusia Unida decidió considerar los discursos de ambos líderes como su programa electoral.

Entre tanto, la oposición rusa reaccionó de inmediato a la promoción de Putin.

“La modernización en el mundo actual es ante todo la renovación del poder. El enroque en el tándem no es una renovación del poder y nada tiene que ver con la modernización”, declaró el líder del partido liberal “Yábloko”, Serguéi Mitrojin.

Para el líder comunista, Guennadi Ziugánov, “el enroque nada cambiará”.

“El tándem se ve obligado a maniobrar, por cuanto cualquier otro cambio aceleraría el fracaso de la política de los últimos años”, añadió.

Incluso el líder del hasta ahora pro gubernamental “Rusia Justa”, Serguéi Mirónov, expresidente del Senado y oficialmente “número tres” en el Estado ruso, dijo que su partido no apoyará la candidatura de Putin a la presidencia.

“Esperaba noticias del congreso de Rusia Unida, pero no éstas”, puntualizó. EFE