Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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Fallece Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco, en Cuba

Laura Pollán, líder del grupo disidente cubano Damas de Blanco, falleció hoy por un paro cardiaco en el hospital de La Habana donde se encontraba ingresada desde hace una semana a consecuencia de una insuficiencia respiratoria, informaron a Efe fuentes de la disidencia interna de la isla.


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Pollán, quien tenía 63 años, falleció en el hospital de La Habana tras ser ingresada el pasado viernes por la tarde por presentar una insuficiencia respiratoria y descompensación de la diabetes crónica que padecía desde hace años.
Según había informado este viernes el diario El Nuevo Herald de la ciudad de Miami, el estado de salud de Pollán se había complicado aún más por haber contraído dengue.

Laura Pollán y su m arido, Héctor Maseda.

Laura Pollán era una de las fundadoras de las Damas de Blanco, grupo surgido para reclamar la libertad de los opositores al régimen de los hermanos Castro, que gobierna Cuba desde hace 52 años. Los disidentes, conocidos como “Grupo de los 75”, fueron encarcelados durante la conocida como “Primavera Negra” de 2003.

Estuvo casada con Héctor Maseda Gutiérrez, un físico nuclear que en 1980 cayó en desgracia con el régimen después que se negó a participar en “actos de repudio” contra disidentes del régimen a los que se agrede verbal e incluso físicamente. Maseda fue despedido de su trabajo. En los años siguientes se hizo periodista independiente y fundó un Movimiento Liberal Democrático. En 2003 fue detenido, acusado de atentar contra la economía de Cuba y ser mercenario de los Estados Unidos y condenado a 20 años de prisión. Hasta entonces, Laura Pollán era una humilde profesora de literatura que amaba las plantas y los gatos.

De maestra a Premio Sajarov

Nacida el 13 febrero 1948, en la ciudad de Manzanillo, al oriente del país, de voz suave que podía volverse cortante, notorios ojos verdes, teñida de rubio, Pollán se desempeñó como una apasionada maestra de literatura en preuniversitario hasta 2004.

“Si volviera a nacer y tuviera una nueva oportunidad volvería a ser profesora”, dijo a periodistas alguna vez.

Inicialmente, tras el arresto de su marido, Pollán comenzó a recorrer los lugares donde Maseda estaba preso y a encontrarse casualmente allí con otras mujeres en la misma situación o a conocer algunas féminas de provincia cuyos esposos corrían la misma suerte.

Poco a poco, su casa de la calle Neptuno del popular barrio de Centro Habana se convirtió en el refugio de muchas de ellas y en la sede de las Damas de Blanco.

Allí se juntaron Gisella Delgado -casada con Héctor Palacios-, Dolia Leal -con Nelson Aguiar-, Miriam Leyva -con Oscar Espinosa Chepe-, Bertha Soler -con Angel Moya-, y Alida Viso -con Ricardo González-, entre otras.

Algunas ya iban a misa, a la Iglesia de Santa Rita, ubicada sobre la 5ta Avenida en el residencial barrio de Miramar. La virgen es patrona de las causas imposibles y pensaban que la suya lo era, así que Pollán se sumó.

Se vistieron de blanco y comenzaron a marchar silenciosamente unas cuadras los domingos, a entregar cartas a las autoridades y hasta hacer “té” en la casa de Pollán algunos días para leerse los mensajes o poemas que sus maridos les mandaban. Primero fueron una docena y llegaron a tener hasta unas 30 mujeres.

“Luchamos por la libertad de nuestros esposos, la unión de nuestras familias, queremos a nuestros hombres”, expresó a viva voz Pollán allá por el 2005 y lo repitió más o menos de la misma forma durante años.

La casa de calle Neptuno se convirtió en el paso obligado de todo lo que tuviera que ver con los presos políticos en Cuba. Las paredes de la antigua sala fueron decoradas con fotos de los rostros de los encarcelados y durante años hubo incluso un crespón negro frente a la puerta principal, que siempre estaba abierta. Las mujeres que vivían en provincia y viajaban a la capital a veces pernoctaban ahí.

Para las fechas especiales, como el aniversario de los arrestos o el día del padre, también solían juntarse.

Pollán y las otras mujeres incluso imprimieron camisetas -siempre blancas- o prendedores con los rostros y el nombre de sus esposos.

En 2005 ganaron el premio Sajarov de derechos humanos, otorgado por la Unión Europea, pero las autoridades no le permitieron a Pollán viajar para recibirlo.

Laura Pollán, agredida durante una marcha pacífica.

A medida que se consolidaron como grupo, las presiones gubernamentales crecieron y la policía las visitó -nunca las arrestó-, o bien sus esposos fueron trasladados a penales más lejanos.

A finales de la década pasada comenzaron además a producirse “actos de repudio” en contra de las mujeres por parte de simpatizantes gubernamentales que las rodeaban para gritarles consignas revolucionarias y agresiones verbales. Al menos tres veces la policía intervino subiéndolas a un ómnibus y sacándolas del lugar.

Pollán y Maseda comparten la vida desde que ella tenía 43 años. No tienen descendientes en común, pero ella tiene una hija (también llamada Laura) de una pareja anterior.

El gobierno cubano mostró evidencia, que Pollán no negó, de que había recibido dinero desde grupos anticastristas radicales de Florida para sostener la actividad de las Damas. Incluso, algunas de las fundadoras originales del grupo se fueron alejando como Miriam Leyva o Gisella Delgado.

A mediados de 2010 su causa dio frutos cuando un acuerdo inusual entre la iglesia católica y las autoridades -con la participación del gobierno español- permitió el inicio de un proceso paulatino de liberación de los cerca de 52 disidentes que quedaban presos de los 75 iniciales.

Maseda fue liberado en febrero de 2011. Ella siguió liderando la lucha de los maridos de las demás mujeres que aún siguen en prisión.