Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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Sondeos señalan a Hollande como favorito para presidente de Francia

PARIS (AP) — Al igual que el mandatario estadounidense Barack Obama, su colega francés Nicolas Sarkozy llegó al palacio presidencial con la esperanza y promesas de un cambio radical. Pero este domingo, el presidente francés encara una dura batalla contra nueve candidatos en unos comicios dominados por el temor y la ira.


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Los últimos sondeos de opinión dan ventaja a su rival socialista.

La campaña electoral ha sido dominada por la nostalgia del pasado izquierdista y la ira de una derecha que ha visto incumplidas las promesas del mandatario. Francia está agobiada por la deuda soberana, unos gastos sociales insostenibles, perspectivas de crecimiento económico casi nulas y el problema de la inmigración ilegal.

Para el electorado, sobre el conservador Sarkozy recae la mayor parte de la culpa. Aunque seguramente superará la primera ronda del domingo y pasará a la decisiva segunda vuelta del 6 de mayo, los sondeos de opinión indican que ha mermado su respaldo popular.

Esos sondeos apuntan como el ganador de la segunda ronda a Francois Hollande.

Bajo el sistema electoral francés, la votación comenzó el sábado en las embajadas francesas y territorios de ultramar, empezando en las islas de Saint Pierre y Miquelon — al sur de Terranova frente a la costa atlántica canadiense. La campaña electoral y la difusión de los sondeos de opinión fueron suspendidos hasta que sean anunciados los resultados de la primera ronda, el domingo por la tarde.

Los comicios enfrentan una visión utópica de la izquierda tradicional francesa y una creciente tendencia antiinmigratoria de la extrema derecha, compartida en ciertos distritos por la izquierda más militante.

Los comicios parlamentarios tendrán lugar el 6 de junio, y junto con los presidenciales decidirán el futuro de Francia y una Europa acosada por la crisis de la deuda soberana, en la que París tiene un destacado papel.

Hollande ha culpado de todos los males franceses al mercado libre, concepto que siempre tuvo en Francia mucho más peso que en parte alguna del mundo occidental.

El socialista quiere cobrar un impuesto del 75% a las rentas superiores a millón de euros (1,3 millones de dólares) y el 45% a las que superen 150.000 euros (195.000 dólares), pese a que la deuda pública francesa, el 90% de su producto bruto interno, supera a la de España y se aproxima a la irlandesa.

Los inversionistas temen que Francia — sin importar quién gane, aunque especialmente si triunfa Hollande — camina hacia un rescate financiero si no recorta el gasto público y reforma su insostenible sistema de pensiones y otros generosos beneficios sociales.

Hollande es uno de los cinco candidatos izquierdistas en los comicios del domingo. Su rival Jean-Luc Melenchon,  el candidato preferido por el Presidente de Ecuador, Rafael Correa, representa a los comunistas y de tener una buena actuación podría obligar al socialista Hollande a inclinarse aún más a la izquierda.

Hollande apareció calmado y campechano al recorrer el viernes la calle principal de Vitry-le-Francois, en el oeste de Francia, donde visitó una pizzería, varios bares y cafés así como un comercio de ropa, en los que habló con los parroquianos.

La multitud hizo gala de su entusiasmo en la vecina población de Saint Dizier, donde han sido cerradas varias fábricas y el desempleo es la principal preocupación.

“¡Francois para presidente!” corearon sus partidarios, que se afanaban por estrecharle la mano.

Otros gritaron, en alusión a su rival: “¡Sarkozy, estás acabado!”