Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
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Delegación colombiana parte a Oslo para negociaciones con FARC

OSLO, Noruega (AP) — El gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC informaron que se reunirán mañana en Oslo con una agenda que culminará un día después, en las primeras conversaciones de paz entre las partes en más de una década.


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El jefe de la delegación del gobierno, el ex vicepresidente Humberto de la Calle, dijo que partían de Bogotá con optimismo moderado y ratificó que no habrá cese de operaciones militares mientras no se llegue a un acuerdo.

“Esperamos traer buenas noticias para Colombia”, dijo de la Calle momentos antes de la partida, a las 15h40 (20h40 GMT).

El negociador insistió en que no habrá despejes o zonas desmilitarizadas para negociar con la guerrilla, como ocurrió en un pasado proceso de paz.

Tampoco habrá cese de operaciones militares. En esta etapa “no se trata de que el estado entregue una serie de competencias suyas a cambio de las ideas de las FARC”, dijo.

De la Calle estuvo acompañado por su equipo negociador: el general retirado Jorge Mora, el líder gremial Luis Carlos Echeverry, el alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, el ex ministro del Medio Ambiente y ex comisionado de Paz, Frank Pearl. El ex director de la Policía Nacional, Oscar Naranjo, el quinto negociador, se uniría al grupo más tarde.

De la Calle dijo que “hay condiciones para lograr un resultado eficaz y favorable“.

El proceso, agregó, tiene que ser “serio, realista, eficaz… y que contenga decisiones que podamos llevar a la práctica… sin excesiva retórica”.

Aunque las FARC no han dicho oficialmente si ya su delegación va en camino, desde la víspera funcionarios gubernamentales habían anticipado que parte de los negociadores rebeldes ya estaban en Cuba para viajar a Noruega. Carlos Lozano, director del semanario Voz, del Partido Comunista colombiano, dijo en un mensaje de su cuenta de Twitter que ya los insurgentes volaban también.

“Delegación de las FARC vuela a Oslo a encuentro con la paz”, dijo Lozano en la red social.

Horas antes, las partes dijeron que mantenían su “cita por la paz de Colombia para el 17 de octubre, desarrollando una agenda que culminará el 18 por la tarde en Oslo con una instalación pública (de la mesa de negociación) y rueda de prensa”.

El gobierno y la guerrilla hicieron el anuncio en un comunicado que las partes difundieron desde Bogotá y La Habana, respectivamente.

El comunicado no dio razones para el aplazamiento de un día de la conferencia de prensa que estaba prevista para el miércoles.

Los dos lados han mantenido en reserva tanto sus contactos como las fechas de sus encuentros y sólo se había anunciado oficialmente la fecha del 17 de octubre para la rueda de prensa, sin aclarar si habían iniciado diálogos formales antes o lo harían después.

Incluso inicialmente las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) habían anunciado que las negociaciones comenzarían el 8 de octubre en la capital noruega, a lo que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos sólo respondió que sería en la primera quincena de octubre, sin dar una fecha precisa.

Estas serán las primeras conversaciones desde que en enero de 1999 el gobierno del presidente Andrés Pastrana (1998-2002) mantuvo diálogos de paz con las FARC en una vasta zona desmilitarizada en el sur colombiano. Las conversaciones naufragaron y Pastrana ordenó el reingreso de las fuerzas militares en 2002 tras varios secuestros de civiles y políticos realizados por la insurgencia, además de acusaciones de que habían utilizado la región de despeje para el narcotráfico, una de sus fuentes de financiamiento.

Los guerrilleros, que desde entonces han sufrido la muerte de al menos tres de sus comandantes, entre otros golpes de la policía y el ejército aseguran que mantienen su capacidad de acción y que siempre han buscado una salida política al conflicto armado interno que nació en 1964, año de creación de las FARC.

El subsecretario estadounidense para el control del narcotráfico internacional, William Brownfield, dijo que su país no tiene ninguna participación en los diálogos de Oslo. “Que yo sepa, ningún miembro de las FARC va a pasar por territorio de Estados Unidos en ruta a Noruega. Si lo hiciera y si existiera pedido de captura dentro del sistema judicial de Estados Unidos, la policía de Estados Unidos ejecutaría ese pedido”, dijo el funcionario, que mencionó el caso de Ricardo Palmera, alias Simón Trinidad, preso en Estados Unidos, y a quien los rebeldes han designado como uno de sus negociadores.

Por parte de Colombia “no hay ningún pedido formal en este momento” a Estados Unidos para facilitar la participación de Palmera en la mesa, agregó.

“Es una pregunta hipotética. Pero el distinguido señor Palmera se encuentra en la penitenciaría y faltan unos 38 años para que salga, no sólo por tráfico, sino por terrorismo y haber tomado rehenes”, aseguró. Palmera, quien fue capturado en enero de 2004 en Ecuador, está preso en Estados Unidos por el secuestro en 2003 de tres ciudadanos estadounidenses que finalmente fueron liberados por el ejército colombiano en julio de 2008.

El fiscal general de Colombia, Eduardo Montealegre, ha dicho que Trinidad, de 62 años, eventualmente podría participar como negociador vía teleconferencia.

Las partes no han comentado oficialmente si el tema de aplazar la conferencia de prensa un día y por primera vez informar que se encontrarán el 17 tuvo su origen a que incluyeron en su equipo a la ciudadana holandesa Tanja Nijmeijer, alias “Alexandra”, quien se unió a las FARC en 2003 en el frente llamado “Antonio Nariño” y que operaba en la zona de los alrededores de Bogotá.

León Valencia, director del grupo no gubernamental colombiano Corporación Nuevo Arco Iris, dedicado al estudio del conflicto, dijo que la designación de la ciudadana holandesa obedecería a un interés de las FARC de elevar el perfil en Europa de los diálogos y que además muestra el carácter de la rebelde, quien aseguró ha sido vista como una simple simpatizante del grupo insurgente cuando en realidad es “una radical”.

En el grupo rebelde Nijmeijer “no cumple un papel de segunda”, dijo Valencia a la AP en Oslo, donde viajó invitado por diversos grupos de activistas en ocasión de los diálogos. “Alexandra” es miembro de la llamada comisión internacional de las FARC, una instancia que dirige Ricardo Tellez, mejor conocido como Rodrigo Granda, uno de los negociadores insurgentes en los diálogos, agregó Valencia, que en 2010 publicó un libro sobre la mujer tras conversar con familiares y estudiar sus diarios decomisados por las autoridades en un campamento en Colombia en 2007.

Además, la ciudadana holandesa, la segunda de tres hermanas de una familia de clase media, ingresó en un frente guerrillero que fue de los primeros golpeados por la amplia ofensiva que entonces comenzó el gobierno contra esa guerrilla en aquellos años. “Sobrevivió a eso y sobrevivió a lo del Mono Jojoy porque estaba ahí”, dijo Valencia al referirse a que Nijmeijer estaba en el campamento donde en septiembre de 2010 fue muerto por la fuerza pública Jorge Briceño, alias Mono Jojoy, jefe militar de las FARC. “Es una sobreviviente de una ofensiva enorme por parte del Estado… en que frentes completos fueron devastados”, sostuvo.

Las FARC dijeron en un comunicado emitido en La Habana que la holandesa tiene “el derecho” a ser parte de la delegación de la guerrilla. “La fecha de vinculación de Tanja al escenario de las conversaciones se dará en el curso de la semana que va del 21 al 27 del presente mes”, se indicó en el comunicado.

En Colombia, diversos analistas consideraron que la incorporación de “Alexandra” será un soporte para la insurgencia debido a su conocimiento de Europa y los idiomas.

“Tanja es una persona de absoluta confianza para las FARC y por eso la incluyen dentro de ese soporte logístico, yo no le veo pues nada perverso, como dicen algunos, que es un problema de estrategia, de legitimarse en Europa la verdad yo no creo”, dijo Lozano, quien recientemente divulgó una entrevista con Rodrigo Londoño, alias Timoleón Jiménez o Timochenko.

Sin embargo, la activista holandesa radicada en Colombia, Liduine Zumpolle, dijo que “Alexandra” no será sino solo una cara bonita.

“Ella no va hacer ningún aporte de contenido. Ella va a ser la intérprete y la cara bonita de la solidaridad internacional”, dijo Zumpolle, quien además conoce a la familia de Nijmeijer y la ha ayudado cuando han viajado a Colombia en un intento de convencerla de salir de las FARC.

En algunos sectores desconfían que la designación se trate de una presunta maniobra rebelde para retrasar los diálogos porque hasta donde se conoce, Nijmeijer está en territorio colombiano y su salida desde remotos campamentos hasta Oslo y La Habana sería más complicada que la de otros miembros que ya estaban en Cuba desde hace meses en contactos secretos con el gobierno.

“Lamentablemente lo que están haciendo las FARC con Tanja es una maniobra estratégica y de propaganda”, dijo Alfredo Rangel de la Fundación Seguridad y Democracia, dedicada el estudio del conflicto. “Tanja no tiene ningún peso político en la FARC y ninguna jerarquía, ninguna influencia y no se ha caracterizado por ser ninguna ideóloga, ni dirigente política o destacada en el plano militar en las FARC. Eso (su incorporación) es simplemente una maniobra mediática… para atraer la atención “, agregó.

Debido a los fracasos de las anteriores negociaciones persisten además las dudas sobre cómo se resolverán los temas más difíciles de los diálogos: el narcotráfico y el uso y tenencia de las tierras, por ejemplo.

“Todos confiamos en el proceso y esperamos que sea exitoso, pero tenemos fundados motivos para pensar que el proceso plantea más preguntas que respuestas porque hay unos temas que son difíciles de superar”, dijo en diálogo telefónico Jaime Castro, analista político y ex alcalde de Bogotá.

“En primer lugar, el relacionado con el narcotráfico. ¿Cuál va a ser la decisión de los negociadores? Porque es indiscutible que el tráfico de droga no va a desaparecer, va a continuar. ¿Qué van a hacer las FARC frente a eso? ¿Lo van a combatir, se van a retirar, van a entregar a las autoridades las rutas?”, se preguntó. “Lo mismo ocurre con el tema agrario… Es indiscutible que las FARC en desarrollo del conflicto han asumido el control de miles y miles de hectáreas. ¿Qué va a pasar con ese tema?”, sostuvo.

La propiedad y tenencia de la tierra ha sido descrito comúnmente como uno de los factores que dio origen al conflicto armado interno en Colombia, un país de 114 millones de hectáreas de las cuales grupos no gubernamentales y funcionarios del gobierno del presidente Santos afirman que al menos dos millones le fueron quitadas a los campesinos por grupos armados ilegales, cuatro millones fueron abandonadas por sus propietarios por temor al accionar de esos grupos y entre 400.000 y 500.000 le fueron robadas al Estado mediante procesos fraudulentos en notarías y registros.

Cómo reparar a las víctimas y castigar los delitos de lesa humanidad son los puntos clave que según los activistas deben incluir las negociaciones.

“Es aceptable que Colombia ofrezca reducir las penas a miembros de grupos armados irregulares para persuadirlos de que entreguen las armas”, indicó José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch en un comunicado divulgado el martes.

No obstante, agregó, “un acuerdo de paz no debe servir de pretexto para permitir la impunidad absoluta para todas las partes, incluidas las fuerzas militares. Proponer que los máximos responsables de los más graves delitos cometidos en Colombia se eximan de la prisión podría dar lugar a una investigación de la Corte Penal Internacional”.