Ecuador. martes 12 de diciembre de 2017
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Miles acuden al funeral de líder libanés asesinado

Miles de libaneses se congregaron el domingo en Beirut para el funeral del jefe de los servicios de espionaje asesinado con un coche bomba que muchos atribuyen a la vecina Siria.


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Las fuerzas libanesas establecieron controles de carretera y acordonaron la Plaza de los Mártires de Beirut, además de aumentar las medidas de seguridad en la capital. El ataúd del general de brigada Wissam al-Hassan será enterrado en la plaza.

Al-Hassan, de 47 años, era un declarado detractor de Siria y presidió una investigación hace unos meses que concluyó en el arresto del ex ministro de Información Michel Samaha, otrora el mejor aliado de Siria en el Líbano. Al-Hassan fue una de las 8 personas muertas en el ataque del viernes.

Incluso antes del atentado, la guerra civil en la vecina Siria causó episodios de violencia en el Líbano y aumentó las tensiones entre partidarios y oponentes del régimen del presidente Bashar Assad. El ataque aumentó los temores de que el Líbano pueda recaer en una espiral de violencia sectaria y represalias como la que vivió durante décadas.

Decenas de manifestantes antisirios levantaron ocho carpas cerca de la sede del gobierno en el centro de Beirut, y dijeron que permanecerán ahí hasta que renuncie el gabinete del primer ministro Najib Mikati. Jezbolá es el aliado más poderoso de Siria en el Líbano, que ha vivido gran parte de los últimos 30 años bajo el dominio político y militar sirio.

“El régimen sirio inició una guerra contra nosotros y libraremos esta batalla hasta el final”, dijo el manifestante Anthony Labaki, un fisioterapeuta de 24 años y miembro del Partido Falange. Agregó que los manifestantes no abandonarán la zona hasta que el gobierno de Mikati dimita y sean desenmascarados los responsables del asesinato de al-Hassan.

El control sitio del Líbano comenzó a ceder en el 2005, cuando el ex primer ministro Rafik Hariri, detractor acérrimo de Siria, fue asesinado en Beirut con la detonación de una carga explosiva en un camión. Damasco niega participación alguna en el atentado, pero las manifestaciones multitudinarias en todo el Líbano obligaron a los sirios a retirar miles de soldados que tenían destacados en el país.