Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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Cenizas de Gutiérrez Menoyo serán esparcidas en sierra Escambray

La Habana,  (EFE).- Parte de las cenizas del excomandante revolucionario y opositor Eloy Gutiérrez Menoyo, fallecido el viernes, serán esparcidas el lunes en las montañas del Escambray, donde se alzó en la guerrilla contra el dictador cubano Fulgencio Batista.


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Patricia Gutiérrez, su hija mayor, informó hoy a Efe vía telefónica que el lunes viajará hacia la zona del Escambray (centro de la isla) para esparcir las cenizas como parte de la última voluntad de su padre.

Gutiérrez, quien reside en Puerto Rico y viajó a Cuba para asistir al entierro, precisó que mañana tendrá lugar el sepelio de una parte de las cenizas en el panteón familiar ubicado en el Cementerio Colón de La Habana.

Según señaló, los restos de Gutiérrez Menoyo ya fueron incinerados este sábado y actualmente la familia gestiona que el cardenal y Arzobispo de La Habana Jaime Ortega los bendiga antes del entierro o “facilite” que alguien lo haga.

Eloy Gutiérrez Menoyo -nacido en Madrid el 8 de diciembre de 1934, comandante de la revolución cubana que se enfrentó a Fidel Castro y se convirtió en uno de sus opositores- falleció el viernes en un hospital de La Habana a los 77 años a consecuencia del aneurisma que padecía.

El simbolismo de que sus cenizas se esparzan en la sierra del Escambray está directamente relacionado con los años de la lucha guerrillera contra Batista, cuando el joven Eloy creó y lideró el II Frente Nacional de esas montañas y fue uno de los guerrilleros que entró triunfante en La Habana en enero de 1959.

Posteriormente obtuvo la nacionalidad cubana y el grado de comandante, pero en enero de 1961, contrario a la línea marcada por Fidel Castro, abandonó Cuba en una balsa rumbo a Florida.

Su biografía fue una de las más singulares de la oposición castrista: de comandante revolucionario pasó a alzarse en armas contra Fidel Castro, transcurrió largos años en prisión, lideró un grupo del exilio moderado en Miami (EEUU) y regresó a Cuba para intentar abrir espacios legales a la disidencia de forma pacífica.

En 2003 decidió fijar su residencia en La Habana y, a partir de entonces, mantuvo una discreta actividad dentro del movimiento opositor que paulatinamente languideció hasta hacerse nula en los últimos tiempos, cuando su estado de salud se hizo cada vez más precario. EFE

arj/acb