Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
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La OTAN mira ya a la posguerra en Afganistán

Bruselas, 12 dic (EFE).- La OTAN comenzó este año a preparar la posguerra en Afganistán, donde tratará de atar un escenario lo más estable posible de aquí a 2015, cuando el grueso de sus tropas estará ya de vuelta en casa.


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El proceso de transición iniciado en 2011 vivió este año un enorme impulso, con las fuerzas de seguridad afganas haciéndose con el control del territorio en el que viven tres cuartas partes de la población del país.

Ese proceso ha facilitado la retirada a lo largo de 2012 del contingente de las tropas de Estados como Francia y, sobre todo, de los 33.000 militares de EEUU que el presidente de ese país, Barack Obama, envió a Afganistán en 2010 para enderezar el rumbo de la guerra.

Obama, con un país fatigado tras más de una década de contienda, ha dejado claro que Estados Unidos completará su retirada de Afganistán en 2014 (mantiene todavía unos 66.000 militares) y sólo dejará allí un dispositivo reducido para tratar de garantizar que la zona no vuelve a convertirse en un vivero de terroristas.

Lo mismo hará la OTAN, que en total mantiene a día de hoy más de 100.000 efectivos de 50 países sobre el terreno, pero que considera que estará en disposición de ir reduciendo esa cifra conforme el Ejército afgano se haga cargo de mayores responsabilidades.

Actualmente, según datos de la Alianza, las fuerzas locales lideran ya buena parte de las operaciones de combate y han logrado que el número de ataques disminuya sustancialmente en las zonas bajo su control.

El objetivo, tal y como reafirmaron los líderes aliados en la cumbre celebrada este año en Chicago (EEUU), es que para finales de 2014 la OTAN pueda poner fin a su misión.

En todo caso, la Alianza mantendrá una presencia en Afganistán en los años siguientes, a través de una nueva operación centrada en entrenar y formar a soldados locales, según acordaron los jefes de Estado y de Gobierno en su reunión.

Esa nueva etapa se encuentra actualmente en fase de planificación, que se definirá a grandes rasgos a lo largo de 2013.

El próximo año, la OTAN buscará también apoyos entre otros actores de la comunidad internacional para financiar a largo plazo al Ejército afgano y dotarlo de recursos suficientes para frenar la ofensiva talibán que puede producirse tras la retirada de las fuerzas internacionales.

En la actualidad EEUU se hace cargo casi en solitario de esos costes, pero ya ha dejado claro que quiere colaboración a partir de 2015, aportaciones que los países europeos en crisis tienen difícil facilitar.

Al mismo tiempo, Washington ha seguido apoyando los intentos de las autoridades de Kabul para lograr acuerdos de paz con los talibanes.

La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, dejó claro en su despedida de la OTAN que la solución al conflicto afgano “sólo puede ser política” y que Washington seguirá respaldando los esfuerzos de Kabul.

Para ello, se considera clave la situación en Pakistán, donde se refugia gran parte de la insurgencia afgana y donde los ataques estadounidenses con aviones no tripulados han elevado la tensión con las autoridades.

Inesperadamente, Pakistán fue uno de los puntos centrales de la cumbre de Chicago, después de que el país asiático decidiese cerrar las rutas de suministro utilizadas por la OTAN.

Si Afganistán centró en 2012 las preocupaciones de la Alianza Atlántica, Siria fue durante todo el año una sombra que planeó sobre la organización.

La OTAN ha dejado muy claro que no piensa intervenir en Siria como sí hizo en Libia, pero ha terminado por verse en cierto modo involucrada por los efectos que el conflicto en el país que preside Bachar al Asad han tenido en la vecina Turquía, miembro de la Alianza.

A petición de Ankara, Estados Unidos, Alemania y Holanda han accedido a desplegar misiles antiaéreos Patriot en Turquía para proteger al país de posibles ataques desde Siria.

Un eventual contagio del conflicto sirio tiene capacidad para desestabilizar toda la región y requerir una gran atención por parte de una OTAN cuyo gran objetivo a día de hoy no es otro que salir de la mejor forma posible de Afganistán. EFE

* Foto difundida por CDN Noticias