Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Ejército pide pena capital a acusado de matar 16 civiles en Afganistán

Washington, 19 dic (EFE).- La Fiscalía militar de EE.UU. pedirá la pena de muerte para el sargento Robert Bales, acusado de matar a 16 civiles afganos el pasado 11 de marzo, según un comunicado difundido hoy por las Fuerzas Armadas.


Publicidad

Según la fiscalía, Bales, de 39 años, “abandonó” su base militar en el sur de Afganistán, se dirigió al cercano pueblo de Balandi, donde atacó a varios civiles, regresó a la base y se dirigió a la aldea de Alkozai, donde acabó con la vida de otros tantos civiles.

En total, se acusa al militar estadounidense de haber asesinado a 16 civiles afganos, nueve de ellos niños, y de haberlo hecho de forma “deliberada” y “metódica”, tras haber estado tomando alcohol clandestinamente con otros soldados.

Por ello, Bales será sometido a una corte marcial en la base Lewis-McChord, en el estado de Washington (costa oeste), a la que pertenece, aunque por el momento aún no se ha fijado una fecha para que esta tenga lugar.

Durante las audiencias llevadas a cabo en septiembre, el capitán David Godwin reconoció que estuvo tomando alcohol -que habían introducido en la base oculto en una botella de agua- junto con el sargento Bales y otro soldado la noche de los hechos mientras veían una película, antes de despedirse para ir a dormir.

Godwin también relató que mientras bebían whisky, Bales dijo que estaba preocupado por conseguir una promoción y habló sobre otro soldado que había perdido una pierna la semana antes en un ataque con una bomba en la carretera.

Tras ello, Bales se habría dirigido a la primera aldea donde realizó varios disparos y causó varios muertos, para luego regresar a la base y despertar a un compañero, a quien explicó lo que acababa de hacer.

Sin embargo, el soldado a quien Bales se confesó, el sargento Jason McLaughlin, no le tomó en serio y no hizo nada por detener el segundo tiroteo: “Pensé que era ridículo, que estaba fuera de la realidad”, declaró McLaughlin.

Por su parte, uno de los abogados defensores civiles de Bales, John Henry Browne, ha apuntado en algunas de sus comparecencias públicas que su cliente puede que padeciera un trastorno de estrés postraumático debido a una contusión cerebral que sufrió en una de las tres misiones previas que cumplió en Irak. EFE

* Foto difundida por RT Noticias