Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Hallan mutilado a un fotógrafo de un diario Méxicano

MEXICO (AP) — Un fotógrafo de un diario del norte de México fue localizado mutilado en la capital del estado norteño de Coahuila, en un área afectada en los últimos años por la violencia del narcotráfico y el diario lamentó que la Procuraduría de Justicia local haya vinculado al profesional de inmediato a actividades del crimen organizado, sin una investigación previa ni pruebas.


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El diario Vanguardia del estado norteño de Coahuila informó en una nota de prensa divulgada el jueves en su sitio de internet que el cuerpo desmembrado de Daniel Alejandro Martínez Bazaldúa, de 22 años y fotógrafo del área de sociales, fue hallado por autoridades la madrugada del miércoles en Saltillo, la capital estatal.

Junto a él estaba el cadáver, también mutilado, de otro joven de 23 años identificado por las autoridades como Julián Alejandro Zamora.

El diario demandó a las autoridades investigar si el crimen está vinculado con su trabajo periodístico, en medio de críticas al gobierno estatal por sugerir que el fotógrafo y el otro joven habrían sido integrantes de un grupo criminal.

La Procuraduría de Justicia de Coahuila señaló la noche del miércoles en un comunicado que “junto a los cuerpos había dos mensajes que hacen alusión directa a que ambas personas habían pertenecido y desertado a una organización criminal”.

El diario lamentó que “sin investigación ni pruebas de por medio, ni siquiera con el levantamiento de testimonios, el estado de Coahuila ya los señaló desde anoche como miembros del crimen organizado”.

El director editorial de Vanguardia, Ricardo Mendoza, dijo a The Associated Press que hasta la mañana del jueves ninguna autoridad le había dicho si tenía elementos concretos para sustentar la sugerencia del posible involucramiento en actividades criminales de su fotógrafo.

El procurador de Coahuila, Homero Ramos, dijo a periodistas la tarde del jueves que los mensajes estaban firmados por el cartel de las drogas de Los Zetas y aseguró que la autoridad tenía testimonios que apuntaban a que “sí tenían participación (los dos jóvenes) tanto en actos co-relacionados con una actividad delincuencial, como en el uso de enervantes y tóxicos”. No dio ningún detalle para afirmar eso.

El fotógrafo había ingresado un mes antes a Vanguardia y la última vez que estuvo en la redacción fue la tarde del martes para recibir sus órdenes de trabajo, refirió el rotativo.

Mendoza refirió que la gente del diario describe a Martínez como un joven “muy tranquilo”, “amable”, “entusiasta”, “servicial”, pero de quien no conocían sus actividades fuera del trabajo, en parte por el poco tiempo que tenía en Vanguardia.

“No existe un elemento, nada, absolutamente nada… de que esto esté relacionado con el ejercicio periodístico, pero de la misma manera tampoco existe un solo elemento, una pizca de fundamento para decir que no está relacionado”, añadió vía telefónica.

Coahuila ha sido un estado afectado en los últimos años por la violencia del narcotráfico, particularmente del cartel de las drogas de Los Zetas.

Su capital Saltillo se localiza a poco más de 840 kilómetros al norte de la ciudad de México.

La Procuraduría estatal refirió que Zamora, el otro joven asesinado, estudiaba ingeniería plástica en una universidad del estado y realizaba prácticas profesionales en una empresa la cual no fue identificada.

En mayo de 2011, las instalaciones del diario Vanguardia fueron atacadas con un artefacto explosivo que sólo provocó algunos daños materiales.

El director editorial de Vanguardia dijo que además del ataque, también han padecido el secuestro de algunos empleados del diario en los últimos años.

Refirió que en medio de ese entorno, hace unos años los directivos del diario decidieron limitar su cobertura de hechos de violencia relacionados con el narcotráfico y aunque ahora han retomado ese tipo de información, lo hacen sólo para registrar hechos, sin hacer investigaciones y evitar poner nombres de carteles de las drogas.

“Nosotros no llevamos autocensura en este momento, procuramos sólo apegarnos a los hechos, no hacer interpretaciones, ni personalizar incluso en cuanto a los distintos grupos de la delincuencia”, señaló.

“Investigación del tipo criminal policiaco relacionado con el crimen organizado, no, para nada”, añadió.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó el asesinato del fotógrafo y exigió a la autoridad estatal una investigación a fondo y lamentó que prácticamente de inmediato se haya involucrado el caso con el crimen organizado.

“Es una ligereza que sin realizar una mínima investigación de los hechos, las autoridades relacionen de inmediato el hecho como un ajuste de cuentas entre miembros del crimen organizado”, dijo Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, citado en un comunicado.

La SIP señaló que tiene registrados en Coahuila los asesinatos de cuatro periodistas y la desaparición de dos más desde 1989, cuyos casos no han sido resueltos.

En los últimos años la prensa en México ha sido blanco de diversos ataques, algunos de los cuales han sido atribuidos al crimen organizado y el narcotráfico, lo que ha llevado a organismos internacionales de libertad de expresión a considerar al país como uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo.

Las cifras sobre ataques y crímenes contra periodistas varían.

Por ejemplo, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) señala que entre 2006 y 2007 fueron asesinados 14 periodistas en México debido a su trabajo y desaparecieron 12 más.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos en México ha señalado que 81 periodistas han muerto en el país desde el año 2000.

El jueves, la Cámara de Diputados aprobó reformas legales que permitirían a los periodistas solicitar a la autoridad federal investigar ataques contra ellos y ampliar los supuestos en los que delitos contra la prensa deben ser indagados en el ámbito federal y no estatal, como ocurre en la mayoría de los casos. Las modificaciones, previamente aprobadas por el Senado, fueron enviadas al Ejecutivo para su promulgación.