Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
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El ejercito sirio ataca bases rebeldes en el norte Alepo

Líbano (AP) — Aviones de combate sirios atacaron el martes posiciones rebeldes cerca de una base aérea militar sitiada y otras zonas controladas por los rebeldes en el norte del país, y las fuerzas del régimen intensificaron los ataques contra los combatientes de la oposición en la provincia clave de Alepo, dijeron activistas.


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Desde hace meses, los rebeldes que luchan para derrocar al presidente Bashar Assad han intentado sin éxito tomar Kweiras y otras dos bases aéreas militares cercanas. El gobierno ha emprendido una ofensiva en la provincia y en las zonas centrales del país para recuperar el territorio bajo control rebelde.

Activistas dijeron que aviones de guerra también atacaron objetivos en los poblados de Atareb y Kfar Hamra en la provincia de Alepo, y las tropas se han enfrentado con los rebeldes en la capital de la provincia del mismo nombre. No hubo reportes inmediatos de víctimas. El régimen ha emprendido una ofensiva en Homs y Alepo, la ciudad más grande del país, para aprovechar el impulso de su victoria en la estratégica ciudad de Qusair a principios de este mes.

La violencia ha seguido creciendo y rebasando las fronteras del país. Fuertes enfrentamientos entre los milicianos partidarios de Jezbolá y los seguidores de un clérigo suní radical en el sur de Líbano mataron a dos personas, dijeron las autoridades.

Líbano ha estado durante meses bajo presión y los estallidos de violencia entre partidarios y opositores de Assad se han vuelto frecuentes.

El país está profundamente dividido: los musulmanes suníes apoyan en gran medida a sus hermanos en Siria, que constituyen la mayoría de la rebelión contra el régimen de Assad, y muchos chiíes apoyan a Assad, cuyo régimen está dominado por alauitas, una secta del islam chií.

La polarización se profundizó en las últimas semanas después de que Jezbolá, un grupo miliciano chií con sede en Líbano y respaldado por Irán, se unió abiertamente a la lucha en Siria para apoyar a Assad y a principios de este mes ayudó a su ejército a vencer a los rebeldes en la ciudad de Qusair.

El martes hubo enfrentamientos en un suburbio al este de Sidón después de que varias personas lanzaron piedras y rompieron las ventanas de un coche propiedad de Amjad al-Asir, hermano del crítico de Jezbolá y el clérigo de línea dura Ahmad al-Asir, dijeron los funcionarios. Un comunicado de la oficina de al-Asir, dijo que no estaba conduciendo en ese momento. Al-Asir dio entonces a Jezbolá un ultimátum de una semana para desalojar los apartamentos ocupados por los partidarios del grupo en la ciudad mayormente suní, plagada por enfrentamientos con pistoleros armados con fusiles automáticos y granadas propulsadas por cohetes. Las autoridades creen que los hombres armados que combaten a los seguidores de al-Asir son simpatizantes de Jezbolá.

El levantamiento sirio comenzó hace más de dos años tras protestas pacíficas contra Assad, pero más tarde se convirtió en una guerra civil que ha matado a 93.000 personas y probablemente a muchos más, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas.

Esta imagen de periodismo ciudadano proporcionada por Lens Young Homsi, que fue corroborada por su contenido y otros informes de la AP, muestra edificios dañados por los conflictos entre combatientes rebeldes y las fuerzas del gobierno sirio en la provincia de Homs, Siria el martes 18 de junio de 2013. (Foto AP/Lens Young Homsi)

Esta imagen de periodismo ciudadano proporcionada por Lens Young Homsi, que fue corroborada por su contenido y otros informes de la AP, muestra edificios dañados por los conflictos entre combatientes rebeldes y las fuerzas del gobierno sirio en la provincia de Homs, Siria el martes 18 de junio de 2013. (Foto AP/Lens Young Homsi)

Una integrante de las Unidades Kurdas de Protección Popular vigila desde un puesto de control cerca de Qamishli, Siria, el domingo 3 de marzo de 2013. Aprovechando el caos de la guerra civil, la minoría kurda de Siria se ha forjado una independencia impensable en sus áreas, creando sus propias fuerzas policiales y mostrándose en público con su lengua y cultura. (Foto AP/Manu Brabo, Archivo)

Una integrante de las Unidades Kurdas de Protección Popular vigila desde un puesto de control cerca de Qamishli, Siria, el domingo 3 de marzo de 2013. Aprovechando el caos de la guerra civil, la minoría kurda de Siria se ha forjado una independencia impensable en sus áreas, creando sus propias fuerzas policiales y mostrándose en público con su lengua y cultura. (Foto AP/Manu Brabo, Archivo)