Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Damasco coordina con Moscú su desarme químico y promete cumplir los plazos

Damasco/Moscú, 18 sep (EFE).- Las autoridades sirias y rusas coordinaron hoy la puesta en marcha del desarme químico de Damasco, que prometió desvelar su arsenal a tiempo y presentó nuevas pruebas que inculparían a los rebeldes en el uso de armas químicas.


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Tras reunirse en Damasco con el presidente sirio, Bachar al Asad, el viceministro ruso de Exteriores, Serguéi Riabkov, aseguró que tiene “garantías de que Siriaentregará la información necesaria relativa a sus armas químicas en el plazo previsto”.

Esos datos deberán ser presentados en La Haya en el plazo de una semana desde la aprobación el pasado 14 de septiembre del acuerdo ruso-estadounidense para la eliminación de estas armas.

Riabkov afirmó, además, que el Consejo de Seguridad de la ONU debe limitarse a adoptar una resolución que respalde la decisión de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, en referencia al proyecto francés que incluiría amenazas de sanciones para Damasco en caso de incumplimiento.

Frente a las amenazas de que se mantiene sobre la mesa la opción de la intervención militar, Al Asad afirmó que la postura de Moscú “da esperanza para diseñar una nueva hoja de ruta para un equilibrio internacional”.

Al Asad agradeció el apoyo de Rusia a Siria y reiteró que su país es víctima de “un ataque feroz y del terrorismo extremista”, según las declaraciones difundidas por la agencia de noticias oficial Sana.

Riabkov, que abogó por una solución política al conflicto, se encuentra de visita en Damasco para abordar el desmantelamiento del arsenal químico sirio, de acuerdo al plan ruso-estadounidense.

Según ese pacto, Siria se incorporará a la Convención Internacional sobre la Prohibición de Armas Químicas, declarará su arsenal y autorizará la entrada de inspectores internacionales para la posterior destrucción de ese armamento.

Riabkov indicó también que las autoridades de Damasco le han proporcionado datos sobre el empleo de armas químicas por parte de los rebeldes sirios el pasado agosto en la periferia de la capital siria, como sostiene el Gobierno de Siria.

Recordó que esas pruebas, que calificó de “muy fácticas y sin ninguna tergiversación política”, ya fueron entregadas a los inspectores de Naciones Unidas que estuvieron recientemente en el país árabe.

“Estamos decepcionados de que en el informe (de la ONU) no se les prestara la suficiente atención”, manifestó Riabkov, quien dijo que tales pruebas “pueden cambiar la marcha de las negociaciones” sobre el conflicto sirio.

Al respecto, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, dijo hoy que va a enviar al Consejo de Seguridad las pruebas de dicho ataque, que según la oposición siriafue perpetrado por el régimen y causó más de mil muertos en la periferia de la capital.

Riabkov consideró que los intentos de los países occidentales para que se adopte una resolución en el Consejo de Seguridad basada en el capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas carecen de fundamento.

“Solo pueden surgir estos fundamentos si el Consejo de Seguridad constata casos, o algún caso, de incumplimiento de las obligaciones asumidas en el régimen de la Convención sobre Armas Químicas”, afirmó.

También hizo alusión a esas amenazas Al Asad, durante una reunión hoy con una delegación estadounidense compuesta por antiguos congresistas, activistas y periodistas, en la que señaló que las políticas de Washington en la región, “basadas en iniciar guerras, no reflejan los intereses del pueblo de Estados Unidos”.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió ayer al Consejo de Seguridad que sea “firme” y adopte “lo antes posible” una resolución “vinculante” que obligue aSiria a poner su arsenal químico bajo control internacional.

Ban apoyó así una resolución que invoque el Capítulo VII, que contempla la imposición de sanciones y operaciones militares, para que no vuelva a resurgir el uso de armas químicas como instrumento de guerra.

Más beligerante se mostró el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, quien dijo hoy que la opción de una intervención militar en Siria “debe seguir sobre la mesa” a fin de presionar al régimen de Al Asad para que cumpla con su compromiso de entregar sus armas químicas. EFE