Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
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Berlín, cauteloso ante la oferta de Snowden de testificar sobre el espionaje

La canciller alemana Angela Merkel (Foto AP/Jens Meyer)

Berlín, 1 nov (EFE).- Alemania recibió hoy con cautela la propuesta de cooperación de Edward Snowden, el extécnico de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EEUU que reveló sus programas de espionaje, al reprimir sus ansias de saber ante las posibles repercusiones diplomáticas y legales que comportaría.


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El portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert, recalcó que, “desde el principio”, la postura de Berlín ha sido “cooperar” con EEUU para “aclarar” lo sucedido, de modo que dejó implícito que prefiere primero agotar esta vía.

Snowden, que ha provocado la mayor crisis diplomática en décadas entre EEUU y uno de sus más firmes aliados, ha propuesto -en una carta remitida al Gobierno, el Parlamento y la Fiscalía general de Alemania- explicar en persona en este país, y con los documentos que obran en su poder, el escándalo del espionaje.

“Cuando se resuelvan las dificultades que rodean mi situación humanitaria, estaré en condiciones de cooperar en la búsqueda responsable de los hechos” que han relatado los medios y aclarar “la verdad y autenticidad de los documentos” publicados, indica Snowden en la carta.

El planteamiento de Snowden, sin embargo, contiene derivadas indeseables para el Gobierno alemán en clave exterior, pues implica pactar en primer lugar con Rusia y enfrentarse en un segundo paso a EEUU, argumentó hoy en una multitudinaria rueda de prensa el parlamentario Hans-Christian Ströbele.

Ströbele, diputado por Los Verdes, es el miembro más veterano de la comisión parlamentaria de secretos oficiales y quien recogió en mano la carta de Snowden para las autoridades alemanas tras insistir desde el pasado julio en entrevistarse con él.

Después de que Washington le retirase el pasaporte tras las primeras revelaciones, Snowden obtuvo un permiso de residencia temporal en Rusia, pero este documento no le permite viajar a Alemania, país en el que EEUU ya ha presentado una petición de extradición preventiva en su contra.

Así, el extécnico de la NSA sólo podrá viajar a Alemania en condiciones de seguridad si antes Berlín y Moscú acuerdan los términos legales del desplazamiento y siempre que el gobierno alemán se comprometa a darle asilo, con lo que evitaría su extradición.

Esto implica, inevitablemente, roces entre Berlín y Washington, algo que el Gobierno alemán está intentando evitar, pese a que primero se difundió que EEUU recopilaba millones de metadatos de llamadas y correos electrónicos en Alemania y, posteriormente, que había “pinchado” durante años un móvil de la canciller alemana, Angela Merkel.

Las alternativas a una declaración de Snowden en persona ante la fiscalía general o ante una cada vez más posible comisión de investigación en el Bundestag (cámara baja del parlamento alemán) son una declaración en Rusia ante representantes alemanes desplazados al efecto, o una vídeoconferencia, pero ambas presentan inconvenientes.

Al parecer, Snowden se ha mostrado contrario a declarar en Rusia, o eso dejó entrever Ströbele, mientras que de la vídeoconferencia recelan tanto la judicatura alemana como el Bundestag, pese a ser técnicamente posible.

La Comisión de Secretos Oficiales se reunirá la semana que viene para que Ströbele informe de su “interesante” conversación de tres horas con Snowden, un “franco y libre intercambio de opiniones“, según afirmó el parlamentario a su regreso de Moscú.

El 18 de noviembre el pleno del Bundestag abordará este asunto y, con bastante probabilidad, aprobará la creación de una comisión de investigación -el organismo ante el que Snowden se ofrece a declarar- que han exigido ya tres de los cuatro grupos en la cámara baja (socialdemócratas, Verdes y la Izquierda), a falta de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel.

Ströbele consideró que Snowden es el mejor testigo que puede declarar ante esta comisión, pues conoce la estructura interna de los servicios secretos de EEUU, conoce sus “fallos” y puede interpretar los documentos que obran en su poder “como solo un trabajador de la NSA puede hacerlo”.

Asimismo, el parlamentario destacó que el extécnico de la NSA le reiteró en varias ocasiones que “no quiere aparecer como enemigo de EEUU”, sino como defensor de los derechos ciudadanos, y que “lo mejor” sería comparecer ante una comisión parlamentaria en Estados Unidos.

“Snowden me animó a decir que está muy interesado en explicar toda esta historia no por él mismo, sino para denunciar las violaciones de derechos cometidas por los servicios secretos”, afirmó.

Ströbele, que se mostró “cada vez más optimista” con respecto a la posibilidad de “resolver políticamente” la crisis del espionaje, cree que la solución pasa por “una gran voluntad política” tanto en Berlín como en Washington. EFE