Ecuador. miércoles 13 de diciembre de 2017
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Llegan a EEUU restos del general Greene, la baja de mayor rango desde Vietnam

Soldados estadounidenses trasladan el féretro del general Harold J. Greene, víctima del ataque de un soldado afgano este martes en Kabul, a su llegada a la base aérea de Dover en Delaware, Estados Unidos, hoy, jueves 7 de agosto de 2014. Greene es la primera baja de un militar en activo estadounidense de ese rango muerto por fuego enemigo desde la guerra de Vietnam (1959-1975) y el militar de Estados Unidos de mayor rango caído en la llamada guerra contra el terrorismo lanzada a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando otro general, Timothy J. Maude, murió por el impacto de uno de los aviones secuestrados que los terroristas hicieron estrellar contra el Pentágono. Greene, de 55 años, murió por los disparos de un soldado de las Fuerzas Armadas de Afganistán durante una "visita rutinaria" a la Academia de Oficiales del Ejército Nacional Afgano, administrada por el Reino Unido y situada en la Universidad Marshal Fahim de Kabul, según los escasos datos dados por el Pentágono. EFE/MICHAEL REYNOLDS

Washington, 7 ago (EFE).- Los restos mortales del general Harold J. Greene, el militar estadounidense de más alta graduación muerto por fuego enemigo desde la guerra de Vietnam (1959-1975), llegaron hoy repatriados desde Afganistán a los Estados Unidos.


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El féretro metálico con los restos del general de dos estrellas, cubierto con la bandera de los Estados Unidos, llegó a la base de la Fuerza Aérea de Dover, en Delaware, a bordo de un avión militar de carga, y fue recibido con honores por un pelotón de soldados que lo bajaron del aparato y lo depositaron en un vehículo funerario.

En la comitiva que recibieron los restos estaban algunos de sus familiares, incluida su viuda, la coronel retirada Susan Myersa; su hija, Amelia Greene, y su hijo, el primer teniente Matthew Greene.

El jefe militar, que murió a consecuencia de un ataque perpetrado por un soldado afgano este martes en Kabul, es también el militar de mayor rango caído en la llamada guerra contra el terrorismo, lanzada a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Greene, de 55 años, ingeniero y natural de Nueva York, murió por los disparos de fusil hechos por un soldado afgano durante una “visita rutinaria” de un grupo de mandos de la OTAN a la Academia de Oficiales del Ejército Nacional Afgano, administrada por el Reino Unido y situada en la Universidad Marshal Fahim de Kabul.

En el ataque resultaron heridas catorce personas, entre ellas, ocho miembros de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos que participan en la misión internacional en Afganistán, así como un general alemán y varios militares afganos de distinta graduación.

Según testigos citados por los medios estadounidenses, Greene y sus acompañantes estaban riendo y bromeando tan sólo segundos antes del ataque perpetrado por el soldado, identificado como Mohamed Rafiqulah, de 27 años, quien se escondió en unos baños para disparar al grupo a una distancia de unos 90 metros a modo de francotirador.

El soldado infiltrado, natural de la provincia oriental de Paktia, uno de los principales bastiones de la red Haqani, organización armada que opera a ambos lados de la línea divisoria con Pakistán, pudo vaciar dos cargadores de su fusil antes de ser abatido por un guardaespaldas que iba con el grupo de la misión internacional de seguridad en Afganistán (ISAF) de la OTAN.

Según los testigos, el ataque duró unos tres minutos antes de que Rafiqulah, que disparaba desde una ventana de los baños, situados en el primer piso de un edificio próximo al grupo, que se encontraba en el exterior de la academia, fuera visto y controlado por el guardaespaldas, que le acertó dos tiros en la cara.

Greene recibió al menos un disparo en una pierna y otros cuatro en la espalda, que le causaron la muerte, según testigos presenciales citados por la cadena de televisión NBC.

El general, que era responsable del entrenamiento y formación de las tropas afganas que asumirán el control de las labores de seguridad en el país una vez Estados Unidos concluya su misión, debatía con el grupo la renovación de la academia militar afgana a través de un programa valorado en 70 millones de dólares.

El general estadounidense había sido destinado a Afganistán en enero de este año, mientras que el atacante llevaba más de dos años infiltrado por los talibanes en las fuerzas militares afganas.

Este tipo de ataques perpetrados por extremistas infiltrados en las fuerzas militares afganas son conocidos como “green on blue” (verde contra azul), en la jerga militar, en alusión al color de los uniformes de las respectivas fuerzas, la internacional y la afgana.

Estos incidentes alcanzaron su mayor número en 2012, cuando causaron 85 muertos, pero desde entonces se han ido reduciendo, con 10 muertos en 2013, como consecuencia de las mayores medidas de seguridad adoptadas por la ISAF y la menor implicación de las tropas internacionales en las labores de seguridad en Afganistán.

“Es una amenaza que no puedes eliminar completamente, pero sí puedes mitigar”, reconoció este miércoles el portavoz del Pentágono, el almirante John Kirby.

La muerte de Greene es la primera de un general en activo desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando un avión comercial fue lanzado por los terroristas contra la sede del Pentágono, en las afueras de Washington, causando la muerte de las 64 personas que iban a bordo, así como de 125 funcionarios que se encontraban en la sede del Departamento de Defensa.

Entre ellos, estaba el general de tres estrellas Timothy Joseph Maude, de 53 años, que ocupaba el cargo de jefe de gabinete asistente de Personal del Ejército de Tierra.

Estados Unidos, que actualmente tiene desplegados cerca de 30.000 militares en Afganistán, tiene previsto su repliegue total de ese país para 2016, y una de las funciones de Greene era ayudar a los afganos a coordinar la compra de armamento, tecnología y la organización logística en su preparación para esa fecha.

Proveniente de una familia militar residente en Falls Church (Virginia), Greene contaba con más de tres décadas de experiencia militar y previamente había trabajado como responsable de la Oficina de Logística en Washington y había estado destinado en Irak. EFE