Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Estado lslámico acepta la lealtad de Boko Haram

Esta fotografía del 12 de mayo de 2014 muestra al líder de la red terrorista Boko Haram, Abubakar Shekau. Boko Haram, con sede en Nigeria. Foto: AP/Archivo

BEIRUT, Líbano (AP) — El grupo Estado Islámico aceptó el juramento de lealtad de la organización extremista del occidente africano Boko Haram, dijo el jueves el vocero de los milicianos de Medio Oriente.


Publicidad

La noticia se difundió cuando ambas milicias —que están entre los grupos armados más sanguinarios del mundo— se ven bajo creciente presión militar y sufren reveses en el campo de batalla.

El grupo Estado Islámico capturó buena parte del norte y el oeste de Irak el verano pasado, tomando en torno a un tercio de Irak y otro tanto en Siria. Pero ahora tiene problemas para hacer frente a la ofensiva de tropas iraquíes que trata de reconquistar Tikrit, la ciudad natal de Sadam Husein. Al mismo tiempo, se ve acosada por los ataques aéreos de una coalición liderada por Estados Unidos en Siria y otras partes de Irak.

Por su parte, Boko Haram se ha visto debilitado por un contingente internacional que lo ha expulsado de algunas localidades del nordeste de Nigeria. Pero se cree que su nueva cuenta de Twitter, que cada vez se muestra más ágil y sube más mensajes en video, así como una nueva división de medios, son indicios de que está recibiendo ayuda de propagandistas de Estado Islámico.

El líder del grupo africano, Abubakar Shekau, subió el sábado a internet una grabación de sonido en la que juraba lealtad a EI.

“Anunciamos nuestra lealtad al califa de los musulmanes (…) y escucharemos y obedeceremos en tiempos de dificultad y prosperidad, en las penurias y en la paz, y soportaremos que se discrimine en nuestra contra, y no disputaremos el gobierno de los que están en el poder, salvo en caso de infidelidad evidente de la que haya una prueba de Alá”, indicó el mensaje.

En una grabación de audio publicada por Al-Furqan, brazo de comunicaciones del grupo EI, Abu Mohammed al-Adnani aseveró que el juramento de lealtad se había aceptado, de modo que el califato se había extendido ahora al occidente de África y “nadie puede ponerse en su camino”.

Al-Adnani instó a los combatientes extranjeros de todo el mundo a emigrar y sumarse a Boko Haram. También envió un mensaje a los cristianos y otros no musulmanes en manos de EI para que se convirtieran o pagaran un impuesto especial, algo que los extremistas ya pusieron en práctica en el territorio que controlan en Irak y Siria.

El experto J. Peter Pham, director del Centro de África en el Consejo Atlántico, resaltó la celeridad con la que la milicia EI aceptó la lealtad de Boko Haram y dijo que el nexo subraya un nuevo peligro.

“Los milicianos que cada vez ven más difícil llegar a Siria e Irak podrían optar en cambio por ir al nordeste de Nigeria e internacionalizar ese conflicto”, señaló Pham en un correo electrónico a Associated Press.

En otras ocasiones, como ocurrió con las filiales de Egipto, Yemen y Libia, el grupo Estado Islámico tardó semanas en responder a los juramentos de lealtad.

La declaración de Boko Haram coincide con las noticias de que sus milicianos se estarían reuniendo en la localidad nigeriana de Gwoza, que se considera su sede, para lanzar un ataque contra la fuerza internacional liderada por Chad.

Se estima que Boko Haram mató a unas 10.000 personas el año pasado, y se culpa al grupo del secuestro el pasado abril de más de 275 alumnas de escuela. Miles de nigerianos han huido a la vecina Chad.

El grupo emprendió hace casi seis años una insurgencia para imponer la ley islámica, o sharía, en Nigeria. Comenzó a lanzar incursiones transfronterizas en Camerón el año pasado, y este años sus combatientes atacaron Níger y Chad en represalia por su participación en el contingente internacional contra los milicianos.

Boko Haram siguió el ejemplo de EI el pasado agosto al declarar un califato islámico en el nordeste de Nigeria que se amplió hasta cubrir una zona del tamaño de Bélgica. Tras su ofensiva del año pasado, extremistas de Estado Islámico declararon un califato en el territorio que controlan en Irak y Siria, e impusieron su estricta interpretación de la ley islámica.