Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
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Obama y Castro se reunirán el sábado por la noche en Panamá

El presidente Barack Obama conversa con Alvaro Alemán, ministro de la Presidencia de Panamá, durante la ceremonia de recibimiento al mandatario estadounidense el jueves 9 de abril en Panamá. (Foto AP/Pablo Martínez Monsiváis)

PANAMÁ (AP) — El presidente estadounidense Barack Obama y el mandatario cubano Raúl Castro planean su primera reunión personal el sábado, un encuentro histórico en momentos que trabajan por reanudar las relaciones diplomáticas tras más de medio siglo de alejamiento entre los dos países.


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El viernes se estaban afinando los detalles del encuentro, dijo Ben Rhodes, asesor de política exterior de Obama. Los dos líderes hablaron por teléfono el miércoles antes de llegar a Panamá el jueves por la noche con pocos minutos de diferencia para participar en la Cumbre de las Américas.

“Si Estados Unidos comienza un nuevo capítulo de las relaciones con Cuba, esperamos que se cree un ambiente que mejore la vida de los cubanos”, dijo Obama en Panamá. “No porque nosotros, los Estados Unidos, lo impongamos, sino que se haga a través del talento y el ingenio y las aspiraciones y las conversaciones que la mayoría de los cubanos de todos los ámbitos de la vida, puedan tener para decidir cuál es el mejor curso es para su prosperidad”.

Los dos líderes se saludaron brevemente en 2013 durante el funeral de Nelson Mandela en Sudáfrica, pero no se han reunido personalmente.

“No tenemos una reunión formal programada para una hora determinada, pero anticipamos que se reúnan mañana”, dijo Rhodes el viernes a los reporteros.

En otro paso importante el jueves, Estados Unidos y Cuba tuvieron su encuentro diplomático de más alto nivel desde que rompieron relaciones en 1961. El secretario de Estado norteamericano John Kerry y el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, se reunieron a puerta cerrada en Panamá en una cita que, según el Departamento de Estado, fue prolongada y productiva.

Es muy probable que los nuevos encuentros diplomáticos impulsen los esfuerzos de Estados Unidos y Cuba por reanudar sus relaciones después de cinco decenios en que mandatarios estadounidenses trataron de aislar o derrocar al gobierno de Fidel Castro y su hermano. Antes de llegar a Panamá, Obama anunció que estaba a punto de tomar una decisión sobre sacar a Cuba de la lista norteamericana de países que patrocinan el terrorismo, algo que La Habana considera un importante obstáculo para un acercamiento.

Estado Unidos ha dejado de acusar activamente a Cuba de apoyar el terrorismo desde hace tiempo, y Obama ha dado señales de que está dispuesto a sacar a La Habana de lista desde que él y Castro anunciaron un acercamiento en diciembre. Pero Obama no ha tomado la decisión oficial en medio de indicaciones de que la Casa Blanca se mostraba poco inclinada a aceptar la solicitud de Cuba hasta que otros asuntos clave se solucionen, como las restricciones a la acción de los diplomáticos estadounidenses que se establezcan en La Habana, si se abre una embajada.

“No queremos quedar prisioneros del pasado”, dijo Obama el jueves en Jamaica, la primera escala de su viaje. “Cuando algo no funciona durante 50 años, uno no lo sigue haciendo. Se prueba con algo nuevo”.

Es probable que ese encuentro ocurra el viernes o el sábado durante la Cumbre de las Américas en Panamá. Antes de dirigirse a la cita regional, Obama hizo un recorrido no anunciado al Canal de Panamá.

Estadounidenses y cubanos por igual recuerdan la profunda animosidad entre sus países durante la Guerra Fría, cuando incluso un intercambio casual y amistoso entre sus líderes hubiera sido impensable. Así que, aunque Obama y Castro no tengan planeado un encuentro oficial, un apretón de manos o un saludo en los pasillos probablemente sea objeto de análisis con el fin de identificar señales de que ambos países están listos para dejar atrás las hostilidades.

Obama tiene planeado reunirse con líderes centroamericanos antes de hablar en un foro de líderes regionales. Más tarde, la agenda indica que Obama se una a Castro y a otros líderes para cenar en la zona conocida como Panamá Viejo, donde hay ruinas arqueológicas que datan de los años 1500.

Las esperanzas de que se reabrieran las embajadas en La Habana y Washington antes de la cumbre no llegaron a materializarse. Estados Unidos sigue presionando a Cuba para que permita una mayor movilidad a sus diplomáticos en la isla, mientras que Cuba pide que se eliminen las sanciones que sólo el Congreso de Estados Unidos puede levantar.

En un reconocimiento a las preocupaciones estadounidenses sobre los derechos humanos y las libertades políticas, Obama planea asistir a un foro en que participarán tanto disidentes cubanos como representantes del establecimiento político de la isla. (I)

Por Josh Lederman, Associated Press