Ecuador. martes 12 de diciembre de 2017
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Yihadistas avanzan imparables por el desierto central sirio hasta frontera con Irak

El grupo terrorista Estado Islámico (EI) avanzó hoy de forma imparable por el desierto central sirio, donde ha conseguido extender sus dominios hasta la frontera con Irak, donde también trata de ampliar territorio.


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En sus progresos de las últimas horas por la provincia siria de Homs (centro), apenas está encontrando resistencia del ejército nacional, que se ha replegado de distintas zonas.

En Homs, los yihadistas tomaron hoy el control de la planta de gas T3, así como de las localidades de Al Sauana y Jinifis, a unos 40 y 70 kilómetros al oeste de la ciudad monumental de Palmira, bajo dominio del EI desde hace dos días, dijo a Efe por internet el activista Samer al Homsi, de la opositora Red Sham.

Estos avances los han logrado después de que anoche los extremistas conquistaran el paso fronterizo de Al Walid, también conocido con Al Tanf, entre Homs y la provincia iraquí de Al Anbar, que era el último cruce con Irak que tenía en sus manos el régimen del presidente sirio, Bachar al Asad.

Al Homsi explicó que los efectivos gubernamentales sirios apostados en ese lugar se retiraron hacia la parte iraquí del paso, controlada por las fuerzas del Gobierno de Bagdad, no sin antes prender fuego a las instalaciones.

Para evitar el ataque de los yihadistas, las autoridades iraquíes enviaron hoy refuerzos al cruce.

El pasado día 13, el EI inició una ofensiva en la parte oriental de Homs, donde ha tomado los pueblos de Al Sujna y Al Ameriya, así como Palmira y los yacimientos de gas de Al Arak y Al Hil.

Desde que el EI se hizo con el control de Palmira, cuyas ruinas figuran en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, apenas se sabe qué ocurre en su interior y existe preocupación por el futuro del bimilenario yacimiento arqueológico, dado el historial de destrucción de los radicales en Siria e Irak.

Al Homsi destacó que las comunicaciones telefónicas y terrestres están cortadas con esa población, así como internet.

Lo que único que ha salido a la luz es que el EI puede haber “peinado” la localidad en busca de leales al régimen sirio y que habría ejecutado a decenas.

El activista agregó que el EI podría dirigirse ahora a la base aérea del régimen T4, una de las más grandes del país y al oeste de Palmira.

Los yihadistas no solo han atacado el este de Homs, sino también el norte, donde hay presencia de grupos rebeldes que fueron evacuados hace un año del casco antiguo de su capital homónima.

Desde esta área, el activista Mahmud Luz declaró a Efe por internet que en los últimos cinco días ha habido enfrentamientos intensos entre brigadas insurgentes sirias y el EI, que ha sido expulsado de las áreas de Al Zafarana y Telbise.

No obstante, todavía hay combates en algunos puntos, indicó Luz, aunque “el norte de Homs está casi limpio de yihadistas”.

Aun así, el EI domina ya más de la mitad del territorio sirio, lo que equivale a 95.000 kilómetros cuadrados, gracias a su avance por el este de Homs, anunció ayer el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

El control de esa zona permite al EI conectar con el centro del país sus dominios en la provincia siria de Deir al Zur, en el noreste, y en la iraquí de Al Anbar.

En esa provincia del Estado vecino, las fuerzas iraquíes libraron hoy duros enfrentamientos con los radicales, que perpetraron varios atentados con coches bomba contra posiciones del Ejército en los alrededores de la población de Hasiba, tomada ayer por los extremistas, reveló a Efe una fuente de seguridad de Al Anbar.

Por el momento se desconoce el saldo de bajas en esa área, donde las tropas gubernamentales repelieron a sus contrincantes.

Hasiba está próxima a Al Habaniya y Al Jaldiya, desde donde los efectivos del Gobierno y milicianos chiíes preparan una ofensiva para recuperar Ramadi, la capital de Al Anbar, conquistada el pasado domingo por el EI.

Los yihadistas también atacaron Al Jasfa, a las afueras de la urbe de Hadiza, 180 kilómetros al noreste de Ramadi, donde se enfrentaron a los soldados, que estaban respaldados por milicianos tribales.

El ministro de Defensa iraquí, Jaled al Obaidi, declaró hoy que la caída de Ramadi y de Al Anbar en manos del EI fue una retirada “táctica” para evitar bajas en las filas gubernamentales.

Los extremistas proclamaron a finales de junio de 2014 un califato en Siria e Irak.EFE [I]